En el Opus Dei… ¿rezamos por los difuntos?

Recordamos algunas enseñanzas del Catecismo de la Iglesia Católica sobre la buena costumbre de rezar por los familiares y amigos difuntos.

“Hasta que el Señor venga en su esplendor con todos sus ángeles y, destruida la muerte, tenga sometido todo, sus discípulos, unos peregrinan en la tierra; otros, ya difuntos, se purifican; mientras otros están glorificados, contemplando `claramente a Dios mismo, uno y trino, tal cual es'”.

Todos, sin embargo, aunque en grado y modo diversos, participamos en el mismo amor a Dios y al prójimo y cantamos en mismo himno de alabanza a nuestro Dios. (Catecismo, punto 954).

La Iglesia peregrina, perfectamente consciente de esta comunión de todo el Cuerpo místico de Jesucristo, desde los primeros tiempos del cristianismo honró con gran piedad el recuerdo de los difuntos y también ofreció por ellos oraciones ‘pues es una idea santa y provechosa orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados’ (Catecismo, punto 955).

Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo (Catecismo, punto 1030).

La Iglesia llama Purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados (Catecismo, punto 1031).

Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico, para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos.


San Josemaría, fundador del Opus Dei, dice en Surco:
“El purgatorio es una misericordia de Dios, para limpiar los defectos de los que desean identificarse con El” (Punto 889).

“¡Qué contento se debe morir, cuando se han vivido heroicamente todos los minutos de la vida! Te lo puedo asegurar porque he presenciado la alegría de quienes, con serena impaciencia, durante muchos años, se han preparado para ese encuentro” (Punto 893).

Y después de esto ¿cómo no vamos a rezar por los difuntos? san Josemaría nos aconsejó ofrecer la Santa Misa por las almas del purgatorio, especialmente por los miembros del Opus Dei, familiares y amigos.

26 de junio: San Josemaría, un hombre que amaba a Jesucristo

El 26 de junio la Iglesia celebra la festividad de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. Su vida es un modelo para muchos cristianos que buscan a Cristo en sus ocupaciones diarias. Juan Pablo II le llamó “el santo de lo ordinario”.
24 de junio de 2006


San Josemaría Escrivá (1902-1975)
San Josemaría Escrivá falleció el 26 de junio de 1975 (lea el relato de aquella jornada). Con motivo de su festividad, se celebrarán Misas en muchas ciudades del mundo.
Su vida es un modelo para los cristianos, especialmente para quienes tratan de buscar, encontrar y amar a Cristo en las ocupaciones ordinarias.
En esta web, proponemos 5 maneras de recordar al fundador del Opus Dei

1) Vídeo sobre la iglesia de Santa María de la Paz (Roma) donde se puede rezar ante los restos de san Josemaría Escrivá.
2) Diez fotos que resumen la vida del Fundador del Opus Dei
3) Emotivas palabras de Juan Pablo II sobre san Josemaría (Plaza de san Pedro, 7-X-2002)

En el Fundador del Opus Dei destaca el amor a la voluntad de Dios. Existe un criterio seguro de santidad: la fidelidad en el cumplimiento de la voluntad divina hasta las últimas consecuencias. El Señor tiene un proyecto para cada uno de nosotros; a cada uno confía una misión en la tierra. El santo no logra ni siquiera concebirse a sí mismo fuera del designio de Dios: vive sólo para realizarlo.
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Juan Pablo II con Mons. Javier Echevarría en la canonización del Fundador del Opus Dei.
San Josemaría fue elegido por el Señor para anunciar la llamada universal a la santidad y para indicar que la vida de todos los días, las actividades comunes, son camino de santificación. Se podría decir que fue el santo de lo ordinario. En efecto, estaba convencido de que, para quien vive en una perspectiva de fe, todo ofrece ocasión de un encuentro con Dios, todo se convierte en estímulo para la oración. La vida diaria, vista así, revela una grandeza insospechada. La santidad está realmente al alcance de todos.

Escrivá de Balaguer fue un santo de gran humanidad. Todos los que lo trataron, de cualquier cultura o condición social, lo sintieron como un padre, entregado totalmente al servicio de los demás, porque estaba convencido de que cada alma es un tesoro maravilloso; en efecto, cada hombre vale toda la sangre de Cristo. Esta actitud de servicio es patente en su entrega al ministerio sacerdotal y en la magnanimidad con la cual impulsó tantas obras de evangelización y de promoción humana en favor de los más pobres.
El Señor le hizo entender profundamente el don de nuestra filiación divina. Él enseñó a contemplar el rostro tierno de un Padre en el Dios que nos habla a través de las más diversas visicitudes de la vida. Un Padre que nos ama, que nos sigue paso a paso y nos protege, nos comprende y espera de cada uno de nosotros la respuesta del amor. La consideración de esta presencia paterna, que lo acompaña a todas partes, le da al cristiano una confianza inquebrantable; en todo momento debe confiar en el Padre celestial. Nunca se siente solo ni tiene miedo. En la Cruz -cuando se presenta – no ve un castigo sino una misión confiada por el mismo Señor. El cristiano es necesariamente optimista, porque sabe que es hijo de Dios en Cristo.

San Josemaría reposa en la Iglesia de Santa María de la Paz (Roma). 
San Josemaría estaba profundamente convencido de que la vida cristiana entraña una misión y un apostolado: estamos en el mundo para salvarlo con Cristo. Amó apasionadamente el mundo, con un “amor redentor” (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 604). Precisamente por eso, sus enseñanzas han ayudado a tantos cristianos corrientes a descubrir la fuerza redentora de la fe, su capacidad de transformar la tierra.4. Favores: relatos breves de personas que, ante alguna necesidad, han pedido a san Josemaría que interceda por ellos ante Dios.
5. Textos de la Misa de san Josemaría, en su festividad del 26 de junio (disponible en 18 idiomas).

San Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei

Exponemos una breve biografía del Fundador del Opus Dei
Infancia y juventud
1902 . . . El 9 de enero San Josemaría Escrivá de Balaguer nace en Barbastro (España).
1914 . . . Ruina económica de la familia Escrivá. Poco después se trasladan a Logroño, donde su padre ha encontrado un empleo con que mantenerse.
1917 . . . En los últimos días del año las huellas en la nieve de los pies descalzos de un carmelita le impulsan a un mayor amor a Dios. San Josemaría Escrivá decide hacerse sacerdote. Al año siguiente termina el bachillerato y comienza los estudios eclesiásticos en el Seminario de Logroño.
Sacerdote
1920 . . . San Josemaría Escrivá se incorpora al Seminario de Zaragoza para completar los estudios sacerdotales a los que añade la carrera de Derecho.
1925 . . . El 28 de marzo San Josemaría es ordenado sacerdote, y destinado al pueblecito de Perdiguera; luego a la capellanía de S. Pedro Nolasco, y a la parroquia de Fombuena. Al mismo tiempo da clases para sostener a su familia, pues su padre falleció meses antes de la ordenación.
1927 . . . San Josemaría Escrivá se traslada a Madrid para realizar el doctorado en Derecho Civil. Allí es nombrado capellán del Patronato de enfermos; y luego de la Agustinas Recoletas.
Fundador del Opus Dei
1928 . . . El 2 de octubre, en Madrid, Dios nuestro Señor hizo ver el Opus Dei a San Josemaría Escrivá. A partir de ahora su historia transcurre paralela con la del Opus Dei.
1936 . . . Graves peligros de muerte durante la guerra civil española. Después de la guerra, a las dificultades económicas se añaden calumnias e incomprensiones.
1939 . . . Publica “Camino“. Muchos Obispos le invitan a predicar cursos de retiro al clero de sus diócesis. Al mismo tiempo, promueve la expansión del Opus Dei por España.
1946 . . . San Josemaría Escrivá se traslada a Roma, donde obtiene la aprobación pontificia del Opus Dei. Es nombrado Prelado doméstico de Su Santidad. Más adelante será Consultor de dos congregaciones vaticanas y miembro de la pontificia academia de teología.
1954 . . . San Josemaría Escrivá se cura milagrosamente de la grave diabetes que padecía desde hace diez años. Continúa impulsando el desarrollo del Opus Dei en el mundo.
Últimos años
1967 . . . Publica “Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer”. Años más tarde publicará el libro de homilías titulado “Es Cristo que pasa”.
1970 . . . San Josemaría Escrivá reza a Nuestra Señora en numerosos santuarios europeos, y en México. Pide por la Iglesia, el Papa y el Opus Dei.
1972 . . . Recorre en catequesis España y Portugal. Después hará lo mismo en Sudamérica.
1975 . . . El 26 de junio muere San Josemaría. Gran número de obispos piden que comience su causa de canonización.
2002 . . . El 6 de octubre, Juan Pablo II lo declara santo.
Más información: libros sobre el Opus Dei

Biografía del fundador del Opus Dei

San Josemaría Escrivá nació en Barbastro (España) el 9-1-1902. Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 28-III-1925. El 2-X-1928 fundó, por inspiración divina, el Opus De¡. El 26-VI-1975 falleció repentinamente en Roma, después de haber mirado con inmenso cariño por última vez una imagen de la Virgen que presidía el cuarto de trabajo. En ese momento el Opus De¡ estaba extendido por los cinco continentes, y contaba con más de 60.000 miembros de 80 nacionalidades, al servicio de la Iglesia con el mismo espíritu de plena unión al Papa y a los Obispos que vivió siempre San Josemaría Escrivá. El Santo Padre Juan Pablo II canonizó al Fundador de¡ Opus De¡ en Roma, el 6-X-2002. Su fiesta litúrgica se celebra el 26 de junio.

El cuerpo de San Josemaria Escrivá reposa en la Iglesia Prelaticia de Santa María de la Paz. Viale Bruno Buozzi 75, Roma.

Más información sobre San Josemaría Escrivá y el Opus Dei en:
www.opusdei.org
www.escrivaworks.org
www.sanjosemariaescriva.info

Se ruega a quienes obtengan gracias por intercesión de San Josemaría Escrivá, que las comuniquen a la Prelatura del Opus De¡. Oficina para las Causas de los Santos. Calle Diego de León, 14, 28006 Madrid.