Carta Pastoral (febrero 2013)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Al considerar el inmenso amor de Dios a los hombres, que se manifiesta sobre todo en el misterio de la Encarnación, nos quedamos removidos: así comienza nuestro Padre su homilía “Hacia la santidad”[1], y pienso que también nosotros deseamos asumir esa disposición interior […]