>LA EXPERIENCIA DE UN CIRUJANO ORTOPEDISTA EN ÁFRICA

>Presentación del libro NAZARA

de Jorge Luis Santodomingo se realizará el jueves 12 de agosto de 2010 a las 19 hs. en La Casa de Pepino(Fructuoso Rivera esq. Belgrano – Córdoba)

La presentación estará a cargo del P. Ignacio García Mata SJ

EL LIBRO

La visión del mundo sobre África es la de un continente que guarda muchos misterios. Es conocida tanto por sus fascinantes paisajes habitados por una flora y fauna cautivantes, como por la difícil situación económica y política en la que está inmersa.

El doctor Jorge Luis Santodomingo, cirujano ortopédico, con una vasta carrera de constante capacitación y formación en el exterior, cuenta en Nazara sus experiencias vividas en África desde 2003 al 2008 como médico misional para tratar a pacientes con traumas óseos. El contexto en el que se desarrollan los hechos es el de la pobreza y la miseria, el del fraude político y las luchas étnicas; pero justamente, en medio de un cuadro devastador y desolador, sobresale el espíritu humanitario de una serie de colaboradores formado por médicos, religiosos, misioneros y fundaciones que trabajan solidariamente para mejorar la calidad de vida de aquellos que no tienen oportunidades de acceder a un servicio de salud gratuito o de costo mínimo. Estas personas, como el doctor Santodomingo, dejan atrás sus familias, sus afectos, sus hogares, sus patrias; abandonan todo para hacer una diferencia en lugares remotos que, a primera vista, parecieran olvidados por Dios. Pero todo lo contrario, cada día narrado en el diario del doctor muestra la manera misteriosa en que obra el Señor.

A los ojos de Jorge Santodomingo, África constituye un oxímoron, donde menos hay, más se da; la pobreza no es motivo para olvidar la generosidad y, menos aún, el profundo agradecimiento. Este diario de viaje retrata las diferentes culturas en África, su población con sus tribus, las costumbres que son tan distintas a las de América, como así también las situaciones económicas que no sólo se viven en el país, sino también afecta a las fundaciones y a las entidades que ayudan a hacer de los países africanos naciones más avanzadas y con mejor calidad de vida para sus habitantes.

EL AUTOR

Jorge Luis Santodomingo nació el el 3 de marzo de 1952 en Villa Nueva, provincia de Córdoba, Argentina. Contrajo matrimonio con Antonia Alicia Gallardo, en Cruz del Eje.

Es padre de Maria Laura, Luis Antonio y María Lourdes.

Médico cirujano recibido en la Universidad Nacional de Córdoba; fue residente del Instituto Dupuytren en Buenos Aires; doctor en medicina de la Universidad Católica de Córdoba y cirujano ortopedista. Es miembro titular de la Asociación Argentina de Ortopedia y Traumatología y asistente extranjero a la Universidad de París.

Realizó becas en Francia, Alemania e Israel.

Al momento de partir junto a su esposa e hijos a África en enero del 2003, era presidente de Comunidad de Vida Cristiana, una organización de laicos de más de 400 años, ligada a la Compañía de Jesús.

Visitaron en Malawi y en Nigeria los centros del proyecto misional de CBM (Christian Blind Mission-Alemania) del cual fuera luego el jefe del servicio de Cirugía Ortopédica en el Bawku Presbyterian Hospital, U.E.R, de Ghana en África Occidental.

Ediciones del Boulevard
de Compañía de Libros S.R.L.
Rosario de Santa Fe 535
Bº Centro X5000ACK
Córdoba – Argentina
Tel. (54) (351) 425 8687
www.delboulevard.com.ar
mariacecilia@delboulevard.com.ar

>Aprendiendo a vivir

>

feliz“Dichosos los que saben reírse de sí mismos, porque no terminarán nunca de divertirse.
Dichosos los que saben distinguir una montaña de una piedra, porque se evitarán muchos inconvenientes.
Dichosos los que saben detenerse para descansar y dormir sin buscarse excusas: llegarán a ser sabios.
Dichosos los que saben escuchar y callar: aprenderán cosas nuevas.
Dichosos los que son suficientemente inteligentes como para no creerse sabios: serán apreciados por los demas.
Dichosos los que están atentos a las necesidades de los demás, sin sentirse indispensables: serán fuente de alegría.
Dichosos ustedes cuando sepan mirar seriamente a las cosas pequeñas y tranquilamente a las cosas importantes: llegarán lejos en esta vida.
Dichosos ustedes cuando sepan apreciar una sonrisa y olvidar un desaire: vuestro camino estará lleno de bendición.
Dichosos ustedes cuando sepan interpretar con benevolencia las actitudes de los demás, aún contra las apariencias: serán tomados por ingenuos, pero es el precio justo de la caridad.
Dichosos los que piensan antes de actuar, y oran antes de pensar: evitarán muchas tonterías.
Dichosos todos nosotros cuando sepamos reconocer y amar al Señor Jesús en la cruz, la santa Eucaristía, en todo y todos: habremos logrado la verdadera gracia y sabiduría.”
Fuente: Anecdonet

>Benedicto XVI: “Los amigos de Jesús”

>”Los amigos de Jesús”, es el título del nuevo libro de Benedicto XVI, en el que el Papa cuenta al público infantil y juvenil la historia de los doce apóstoles y de San Pablo.

El volumen, de 48 páginas, ilustrado por el artista italiano Franco Vignazia y publicado por la editorial San Giuliano Milanese, recoge algunos pasajes de las catequesis de las audiencias generales de los miércoles, según informa el diario de la Santa Sede “L’Osservatore Romano”.

El prólogo ha corrido a cargo del sacerdote español Julián Carrón, presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación.

“Érase una vez un pequeño grupo de hombres que un día, hace dos mil años, encontró a un joven que caminaba por los senderos de Galilea. Cada uno tenía su trabajo y su familia, pero en un instante sus vidas cambiaron. Se llamaban Andrés, Juan, Pedro, Mateo, Tomás… Eran doce y hoy los conocemos como los “apóstoles”. En Jerusalén todos sabían que eran los amigos de Jesús. (…) Más tarde a ellos se unió San Pablo, (…) que de perseguidor de los cristianos pasó a ser el más grande testigo de Jesús”, escribe don Carrón.

El sacerdote explica que con este libro, Benedicto XVI “nos toma de la mano” y nos acompaña a descubrir quiénes eran los primeros compañeros de Cristo, cómo lo encontraron y cómo fueron conquistados por Él, hasta decidir que no lo abandonarían jamás”.

CIUDAD DEL VATICANO, 22 JUL 2010 (VIS)

>Opus Dei

>

OPUS DEI
  • A. ¿Qué es el Opus Dei?
  • B. Historia breve del Opus Dei.
  • C. Palabras de los Papas sobre san Josemaría y el Opus Dei.

A. ¿QUÉ ES EL OPUS DEI?

1. ¿Qué significa Opus Dei? Opus Dei significa en latín Obra de Dios.

2. ¿Qué es el Opus Dei? Según el punto de vista se pueden dar varias definiciones:

  • Desde el punto de vista espiritual, el Opus Dei es un camino de santificación en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordinarios del cristiano.
  • Una definición descriptiva: el Opus Dei está formado por personas de todas las profesiones (agricultores, enfermeras, arquitectos, amas de casa…), que tienen en común la búsqueda de la santidad en esa vida corriente.
  • En cuanto a la actuación, el Opus Dei es una gran catequesis, pues ofrece formación cristiana a quien lo desea.
  • Para los que lo conocen, el Opus Dei es una familia. Aluden así a la caridad cristiana llena de afecto y simpatía acogedora que el Opus Dei enseña en sus medios de formación.
  • Desde el punto de vista jurídico, de organización eclesiástica, el Opus Dei es una Prelatura personal de la Iglesia católica. (Simplificando un poco, una Prelatura personal viene a ser una diócesis con unas características peculiares).

3. ¿Cuando nació el Opus Dei? Dios nuestro Señor hizo ver el Opus Dei a San Josemaría Escrivá el 2 de octubre de 1928.

4. ¿En qué países se puede encontrar el Opus Dei? En toda América y buena parte de Europa; en Australia, Nueva Zelanda y en muchos países de Asia y Africa (por ejemplo, Japón, Filipinas, India, Kazajistán, Kenia, Nigeria, Congo, Camerún, etc.).

5. ¿Quién puede pertenecer al Opus Dei? Pueden pertenecer al Opus Dei las personas que han recibido esa vocación divina; una llamada de Dios a buscar la santidad en el trabajo , y a promover en otros ese encuentro con el Señor en la vida ordinaria.

6. ¿Cómo saber si se tiene esa vocación? Una vocación es un gran don divino. Para descubrirla es necesario rezar preguntando a Dios por su voluntad. También se precisa conocer la opinión de los directores del Opus Dei, que lógicamente conocen bien las características de la vocación al Opus Dei y ayudarán a discernir si uno tiene esa vocación .

7. ¿Qué enseñanzas trasmite el Opus Dei? Siguiendo a san Josemaría Escrivá, el Opus Dei difunde las enseñanzas de Jesucristo, y las aplica a la vida ordinaria procurando hacer amable la santidad en medio de las tareas cotidianas.

8. ¿La formación que trasmite el Opus Dei es teórica? El Opus Dei procura que sus enseñanzas sean a la vez teóricas y prácticas, de modo que haya equilibrio, coherencia y unidad en la vida del cristiano. En los medios de formación del Opus Dei, además de aprender ideas, se reciben consejos y ánimos para aplicarlas en la realidad.

9. ¿Qué aspectos abarca esta formación? Las enseñanzas que se reciben en el Opus Dei se pueden agrupar en varios temas:

  • Formación doctrinal: para conocer bien las enseñanzas de la Iglesia católica.
  • Formación humana y espiritual: para adquirir las cualidades propias del cristiano que desea amar intensamente a Dios en medio de su trabajo ordinario.
  • Formación apostólica: fomentando el interés por la salvación de las almas.

B. HISTORIA BREVE DEL OPUS DEI

En la historia del Opus Dei, como en cualquier institución cristiana, lo principal es la actividad divina en el interior de las personas. Pero esto es difícil de reflejar en breves líneas por ser asuntos espirituales. Si nos fijamos más en los aspectos exteriores, la historia del Opus Dei puede resumirse así:

Inicios del Opus Dei

1928 . . . Fundación. El día 2 de octubre, en Madrid, Dios nuestro Señor muestra el Opus Dei a San Josemaría Escrivá.

1933 . . . Se abre el primer centro del Opus Dei: la academia DYA que pronto pasó a ser residencia universitaria.

1941 . . . El obispo de Madrid Mons. Leopoldo Eijo y Garay, que conoce y bendice el Opus Dei desde sus comienzos, otorga su aprobación diocesana. Tres años después ordena a los tres primeros sacerdotes del Opus Dei: Mons. Álvaro del Portillo, D. José Mª Hernández de Garnica y D. José Luis Muzquiz.

1947 . . . La Santa Sede emite la primera aprobación pontificia. El año anterior San Josemaría Escrivá se ha trasladado a vivir a Roma.

1950 . . . Pio XII concede la aprobación definitiva del Opus Dei.

Expansión del Opus Dei

El Opus Dei nació en España, pero con vocación universal. En cuanto lo permitió la segunda guerra mundial, el Opus Dei empezó su desarrollo en otros países:

1946-47 . . . Comienza el Opus Dei en Europa: Portugal, Italia, Gran Bretaña, Francia, Irlanda.

1949-51 . . . Inicios en América: México, EEUU, Chile, Argentina, Colombia, Venezuela.

1951-57 . . . En otros países de Europa y América.

1958 . . . . . . Comienzos del Opus Dei en África y Asia: Kenia y Japón.

1963 . . . . . . Se empieza en Oceanía: Australia.

etc . . . . . . . (Actualmente se encuentra en más de sesenta países).

Madurez del Opus Dei

1969 . . . San Josemaría Escrivá convoca un Congreso extraordinario del Opus Dei para estudiar el paso jurídico a Prelatura Personal, figura que acaba de crear el concilio Vaticano II.

1975 . . . Fallece en Roma San Josemaría Escrivá. En ese momento pertenecen al Opus Dei unas 60.000 personas. Le sucede Mons. Álvaro del Portillo.

1982 . . . Juan Pablo II establece el Opus Dei como Prelatura Personal.

1994 . . . Fallece en Roma Mons. Álvaro del Portillo. Le sucede Mons. Javier Echevarría.

2002 . . . Juan Pablo II canoniza a San Josemaría Escrivá, que así entra a formar parte de los santos de la Iglesia católica. En esos momentos hay unas 84.000 personas del Opus Dei.

C. PALABRAS DE LOS PAPAS SOBRE SAN JOSEMARÍA Y EL OPUS DEI

Juan Pablo II

“Manifestación evidente de esta Providencia divina es la presencia constante a lo largo de los siglos de hombres y mujeres, fieles a Cristo, que iluminan con su vida y su mensaje las diversas épocas de la historia. Entre estas figuras insignes ocupa un lugar destacado el beato Josemaría Escrivá, que, como subrayé el día solemne de su beatificación, recordó al mundo contemporáneo la llamada universal a la santidad y el valor cristiano que puede adquirir el trabajo profesional, en las circunstancias ordinarias de cada uno”. (14-X-1993).

“Con sobrenatural intuición, el beato Josemaría predicó incansablemente la llamada universal a la santidad y al apostolado. (…) En una sociedad en la que el afán desenfrenado de poseer cosas materiales las convierte en un ídolo y motivo de alejamiento de Dios, el nuevo beato nos recuerda que estas mismas realidades, criaturas de Dios y del ingenio humano, si se usan rectamente para gloria del Creador y al servicio de los hermanos, pueden ser camino para el encuentro de los hombres con Cristo”. (17-V-1992).

Juan Pablo I

“Escrivá de Balaguer, con el Evangelio, decía continuamente: “Cristo no nos pide un poco de bondad, sino mucha bondad. Pero quiere que lleguemos a ella no a través de acciones extraordinarias, sino con acciones comunes, aunque el modo de ejecutar tales acciones no debe ser común”. Allí “nel bel mezzo della strada”, en la oficina, en la fábrica, nos hacemos santos a poco que hagamos el propio deber con competencia, por amor de Dios, y alegremente, de manera que el trabajo cotidiano se convierta no en una “tragedia cotidiana”, sino en la “sonrisa cotidiana””. (25-VII-1978).

Pablo VI

“Consideramos con paterna satisfacción cuanto el Opus Dei ha realizado y realiza por el Reino de Dios; el deseo de hacer el bien, que lo guía; el amor encendido a la Iglesia y a su Cabeza visible, que lo distingue; el celo ardiente por las almas, que lo empuja hacia los arduos y difíciles caminos del apostolado de presencia y de testimonio en todos los sectores de la vida contemporánea”. (1-X-1964).

Resumen de los textos seleccionados por el Vaticano en su web: www.vatican.va

Reseña: La santa culpa

“La santa culpa” (2009)
La Busca Edicions, Barcelona, 172 pp.

Ramón, un supernumerario de Barcelona, consulta con su mujer la posibilidad de decir basta a su director espiritual del Opus Dei. El motivo es que no piensa obedecer las indicaciones recibidas: llevar a su hija menor a un orfanato por ser sorda y, por tanto, no apta para engrosar las filas del Opus Dei. Fruto de este enfado, se presentan en su casa dos altos dirigentes del Opus Dei -un laico y un sacerdote- que convencen a Ramón para que permanezca en la Obra. Para ello le ofrecen un buen trabajo en Girona, tanto a él como a su mujer, en sendos colegios del Opus Dei: el de chicos y el de chicas, respectivamente.

Al cabo de unos años, aquel laico que fue a visitarle se ha convertido en don Nuño Sancho de Cogullada y Sánchez de Fuenterrebollo (nombre no exento de ironía), el nuevo vicario de la Delegación del Opus Dei en Barcelona. Ramón tiene dos hijos numerarios -la mayor es una numeraria influyente que trabaja en Bruselas- y la hija pequeña, que es sorda. Frecuenta el psiquiatra -por supuesto, del Opus Dei- y tiene la sensación de que le están sedando para que funcione como un “zombi”. Un trauma se hace presente en sus pensamientos: no haber cuidado a su madre en sus últimos momentos en la tierra, porque tenía que encargarse del Opus Dei. También le agobia la virtud de la pobreza que le obliga a pagar un tanto al mes al Opus Dei. Decide cortar por lo sano y entregar en mano una carta de dimisión al vicario don Nuño.

El encuentro es en la sede de la Delegación, un “modesto” edificio del “modesto” barrio de Pedralbes. Don Nuño -que previamente ha buscado en los archivos secretos información reservada acerca de Ramón- intenta convencerle para que persevere en su vocación. En un momento de la conversación, le ofrece una tila, que manda traer a un numerario jovencito. Ramón acepta y tras dar un sorbo, cae muerto al suelo. El vicario avisa al médico, numerario también, que examina el cadáver y asegura que es un envenenamiento. Don Nuño le fuerza a firmar el certificado de defunción sin más preámbulos, pero éste exige que venga la policía.

De la investigación del caso se ocupa el inspector Maristany, un detective que fue numerario del Opus Dei y que está muy resentido. Don Nuño intenta hacerle ve que la víctima no fue envenenada. El policía, cargado de prejuicios, habla con el doctor y pone todos los medios para llegar a la verdad. También visita a la familia. La mujer es débil en sus planteamientos, pero los hijos son fanáticos del Opus Dei y no aceptan ninguna de las sospechas del malhumorado policía: cada vez que acusa al vicario, saltan sin razonar.

Al final en el ordenar de la víctima encuentra el archivo de la carta dirigida a don Nuño, que contrasta con la información que le ofrecía el vicario. Lo cita en la comisaría y éste se declara culpable. Se celebra el juicio y es condenado.

Un tiempo después, el médico de la Obra, con quien el detective ha trabado amistad -pues tiene cierta “apertura de mente” y no se toma muy en serio su vocación- entrega un CD de parte de don Nuño, que está en prisión. Éste contiene una grabación en la que se escucha el diálogo entre el condenado y otra persona -se deduce que es un alto cargo del Opus Dei- en el que el visitante le transmite una misión: declararse culpable porque “conviene” a la Obra.

Al final, don Nuño -en la cárcel- habla con Maristany y le lee el punto 628 de Camino, sobre la obediencia. Ante la pregunta “¿por qué?” del policía, el sacerdote le responde: “convenía”.

BREVE ANÁLISIS

Literariamente:
El relato presenta una trama simple, que acaba con un desenlace bastante previsible. Pretende ser una novela negra ambientada en los entresijos de la “maquiavélica” Prelatura del Opus Dei. El autor se esmera en mostrar un gran conocimiento de su estructura jerárquica, de sus costumbres… y ofrece una cantidad de datos abrumadora. Este exceso hace que la lectura se haga costosa, ya que presupone de muchos datos de los que el lector carece, y que además no presentan gran interés.

La investigación que lleva a cabo Maristany es un tanto ingenua. La narración no hace demasiados esfuerzos por crear un clímax o intrigar al lector: apenas hay misterio. Esto lleva a pensar que el policía -que presume de desmitificador y altivo- sea un pésimo sabueso, ya que tiene serias dificultades para dar con las evidencias más transparentes. Esta sensación hace aburrida la lectura.

Los personajes no tienen gran profundidad: son más bien planos. Pretende ofrecer un contrapunto en Maristany, pero no evoluciona en todo el relato. Busca una especie de Wallander a la catalana, pero sólo consigue un personaje triste, amargado y resentido, que no conmueve al lector.

En cuanto a Ramón, no hay mucha diferencia: es exactamente igual que Maristany. Don Nuño, en cambio, se podría definir como un manipulador fundamentalista y sectario, carente de sentimientos, que tampoco modifica un ápice su modo de ver la realidad.

Por otra parte, el autor demuestra tener un dominio considerable de la lengua catalana.

Tanto por la temática como por la baja calidad literaria, este libre carece completamente de interés para el gran público.

Sobre el Opus Dei:

La novela es una crítica directa y agria al Opus Dei. Lamentablemente, aborda algunos falsos clichés: poder, españolismo, sectarismo, dinero, control, fundamentalismo, secretismo… Parece que su única fuente de información es negativa y opuesta a la naturaleza del Opus Dei. Se percibe una gran familiaridad con costumbres y normas internas de la Prelatura, que va mencionando vengan o no vengan a cuento. Da la impresión de que personas que han abandonado el Opus Dei le han asesorado prolijamente.

El tema principal: la manipulación de la verdad y de la libertad. Según su opinión, el Opus Dei aniquilaría la voluntad y el entendimiento de sus fieles hasta hacerles aceptar siempre -con una obediencia ciega- lo que “conviene” al Opus Dei, les guste o no. De manera machacona y poco sutil, el autor da a entender que en el Opus Dei la verdad no cuenta para nada.

En cuanto a la credibilidad de la historia, muestra una visión tan deformada de las personas del Opus Dei, con una actitud tan crítica y caricaturesca, que no deja espacio a una valoración personal: el lector -si desea avanzar en su lectura- debe resignarse a engullir su acritud y el resentimiento del narrador.

Ninguno de los personajes que representan a la Prelatura tiene personalidad ni ofrece el más mínimo destello de bondad o caridad: son marionetas robóticas, fundamentalistas y orgullosas de ser manipuladas (p.ej., el vicario llega a sacrificar su sueño de llegar a ser canonizado y llenar los colegios del Opus Dei de alumnos llamados “Nuño”).