>[Opus Dei] Secta

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¿Es el Opus Dei una “secta católica”?

El Código Da Vinci describe al Opus Dei como una “secta católica”, lo cual no tiene sentido. O el autor no sabe qué es una secta, o no sabe qué es la Iglesia católica, o no sabe qué es el Opus Dei. O las tres.

El Opus Dei es una institución reconocida por la Iglesia Católica desde 1943. Su fundador ha sido canonizado, por lo que se le ha propuesto como modelo de vida a todos los católicos del mundo. A la ceremonia, acudieron a la plaza de san Pedro 500.000 personas de todo el mundo. Si fuera una organización secreta, sería difícil esconder a sus miembros y simpatizantes.

Todos los obispos de las diócesis en las que el Opus Dei está presente conocen y aprueban su actividad. Asimismo, la relación con el resto de instituciones de la Iglesia –religiosos, nuevos movimientos, etcétera- es la propia de la que se ha mantenido desde siempre Iglesia gracias a la comunión de los santos.

Son muy elocuentes unas palabras del cardenal Christoph Schönborn: “No se necesita haber estudiado teología para reconocer la contradicción fundamental que implica el eslogan: “sectas intra-eclesiales”. La presunta existencia de sectas dentro de la Iglesia conlleva indirectamente también un reproche al Papa y a los obispos, que tiene la responsabilidad de examinar las asociaciones eclesiales para ver si su doctrina y sus actividades van de acuerdo con la fe de la Iglesia”.

“Las sectas se hallan aisladas y, por su auto-comprensión, no quieren verse sometidas a examen por parte de la autoridad eclesiástica. Por el contrario, las comunidades eclesiales reconocidas se mantienen en contacto continuo con los responsables en la Iglesia. Sus estatutos y su estilo de vida son examinados. Por ello, no es justo que ciertas instituciones, personas o medios de comunicación tachen de sectas a comunidades reconocidas por la Iglesia, o incluso que llamen “prácticas sectarias” al estilo de vida que sigue los tres consejos evangélicos”.

Por lo tanto, se precipita y demuestra poca confianza en la Iglesia (y mucha en Dan Brown) quien señala que algunos de los rasgos del Opus Dei son propios de una secta.

¿Es el Opus Dei conservador o extremista? Como afirma el propio Brown, las personas del Opus Dei tratan de seguir los consejos del Santo Padre y las indicaciones que la Iglesia hace a todos los cristianos. ¿Es extremista un jugador de fútbol que sigue las indicaciones de su entrenador? ¿Practica un fútbol-radical? ¿Carece de personalidad?

¿Que opinaron Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II sobre el Opus Dei?
¿Puede haber sectas en la Iglesia católica?

>[Opus Dei] Amor

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  • A. El mejor amor.
  • B. El amor y el sexo.

A. EL MEJOR AMOR

1. Tipos de amor. Puede hablarse de dos clases de amor:

  • Amor – sentimiento.- Se tiene hacia las personas que resultan agradables a uno y suele decirse que caen bien. Este afecto se debe a algo bueno que poseen, como su sonrisa, su belleza, su dinero, su club de fútbol, su pueblo de nacimiento, etc. Después del pecado original también el mal puede atraernos, pero sería un amor defectuoso.
  • Amor – caridad.- La clásica definición de amor es ésta: Ama a alguien quien desea su bien. Amar es buscar el bien del otro; por ejemplo, prestándole un servicio. Es un cariño más firme que el anterior pues no depende de un variable estado de ánimo. Por esto es posible querer a alguien aunque resulte antipático.

2. ¿El amor – sentimiento y el amor – caridad se oponen? Generalmente se complementan; por ejemplo, es más fácil desear el bien a quien nos resulta amable. Sólamente se enfrentan cuando alguien alimenta en exceso su amor – sentimiento: entonces está tan pendiente de lo que le agrada que su corazón se vuelve egoísta, y olvida el bien de los demás.

3. ¿Se puede amar a quien no se ama y seguir casados? Así lo hace muchísima gente. Normalmente las amistades humanas empiezan con un amor – sentimiento que atrae. Luego la amistad se hace sólida al crecer el amor – caridad. En los matrimonios hay momentos en que los sentimientos fallan, por enfados, divergencias, malentendidos, etc. Pero no se llega a la ruptura (divorcio) porque permanece la lealtad y un fondo de amor – caridad que sigue deseando el bien de la familia. Si se mantiene el esfuerzo de buscar el bien del otro -caridad-, normalmente se recupera el amor – sentimiento que facilita mucho las cosas.

4. ¿Cómo se reconoce el amor mayor?

  • En primer lugar ama más quien desea un bien mayor al otro.
  • También hay mayor amor cuando se busca un bien al otro a costa de mayor esfuerzo personal. (“Nadie tiene más amor que quien da la vida por sus amigos”).
  • El mayor sacrificio es dar la propia vida, y el mayor bien es el cielo. Por tanto nos ama más quien nos consigue el cielo ofreciendo su vida a cambio. Muriendo en la Cruz.

5. ¿Ama más quien concede muchos caprichos? La obtención de muchos caprichos hace daño a las personas volviéndolas débiles y antojadizas. Por eso quien los otorga no ama realmente pues les perjudica. Sin embargo, quizá piensa hacerles un bien, y puede ser un amor que se equivoca. Igualmente, quien se concede a sí mismo todos los gustos no se ama bien.

6. ¿Hay obstáculos para el amor? Sobre esto puede verse el tema corazón. Resumiendo, los grandes obstáculos para el amor son dos:

  • El odio.- Es lo opuesto al amor – caridad, pues odia a alguien quien desea su mal. La ausencia de amor – sentimiento no equivale al odio: es posible que alguien caiga mal sin desearle ningún daño.
  • El egoísmo.- El egoísta sólo se ama a sí mismo. Y por tanto se ama equivocadamente, porque estropea y empequeñece su corazón que ha sido creado para amar a muchos.

B. EL AMOR Y EL SEXO

1. ¿El amor y el sexo van unidos? El amor casi nunca implica sexo. Unos hermanos se quieren; una madre ama a sus hijos; un hombre quiere a su empresa y a sus amigos. Incluso en un matrimonio que se aman mucho no piensan habitualmente en el sexo.

2. ¿El sexo contribuye al amor? La respuesta no es sencilla y requiere paciencia. En primer lugar, los placeres sexuales producen gusto y por tanto atracción y deseo de repetirse. Según esto, aumenta el amor – sentimiento hacia quien produce ese gusto. Sin embargo, esto no siempre es bueno moralmente, ni bueno para el amor verdadero. En general, hay dos situaciones:

  • La búsqueda individual de placeres sexuales fomenta el egoísmo y se opone al amor.
  • En los placeres sexuales compartidos, es posible utilizar a la otra persona como objeto que satisface el propio gusto. Aquí hay mucho de egoísmo y poco de buscar el bien del otro, con lo que el amor sale perjudicado. Pero también es posible usar el sexo buscando el bien del otro, y en este caso el amor mejora.

3. ¿Cuándo se usa el sexo buscando el bien del otro? Tampoco es sencillo distinguirlo. Veamos dos casos más claros:

  • El amor mejora cuando se desea el nacimiento de un hijo. Allí se busca un bien para toda la familia: el recién nacido recibe el don de la vida, sus hermanos reciben un hermano a quien amar, y los padres reciben el don de la paternidad -maternidad-. Un hijo siempre es un gran bien del que nadie se arrepiente, aunque haya problemas económicos o de otro tipo.
  • El amor empeora cuando se usa el sexo fuera del matrimonio. Allí se priva a la otra persona de su intimidad y su virginidad, sin otorgarle el don de la maternidad -paternidad-. Hay mucha parte de egoísmo y el amor sale perjudicado.

4. ¿El sexo en el noviazgo no busca el bien de ambos? Consigue placeres para ambos, pero esos placeres no son un bien para ellos (caprichos y gustos no siempre son un bien). Con esos actos pierden intimidad y dignidad, y a cambio no ganan paternidad y familia; sólo gustos. Por tanto es un amor equivocado que sólo consigue gustos a cambio de grandes pérdidas.

5. ¿Por qué se pierde dignidad? La dignidad del hombre en estos aspectos exige varias cosas:

  • El cuerpo humano no debe ser objeto de uso o intercambio (hoy con una persona, mañana con otra). Sólo debe entregarse a alguien cuando previamente hay un compromiso firme, ante testigos (boda) de quererse para siempre.
  • Las facultades generadoras de la persona humana tienen una misión de gran categoría: traer al mundo otros seres humanos. Usarlas únicamente para obtener placeres es impropio de su categoría.

Estas pérdidas de dignidad son bastante claras, y cualquier persona se siente maltratada cuando se da cuenta de que está siendo usada de modo provisional o como objeto que da gusto.

>[Opus Dei] Tolerancia

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1. ¿Qué es la tolerancia? Tolerar es permitir un mal que se puede evitar, con el fin de obtener un bien. (La palabra permitir a veces significa aprobar, pero aquí se utiliza en el sentido de no impedir).

2. Cualidades de la tolerancia

  • La tolerancia requiere distinción entre el bien y el mal, entre verdad y error. El bien y la verdad no se toleran, sino que se aplauden. Sólo el mal y el error puede a veces tolerarse.
  • La tolerancia se aplica en la práctica; no en la teoría. En la teoría el mal no se aprueba. Sólo se permite en la práctica sin llamarlo bien. Aquí se puede incluir la conocida idea de caridad con las personas y firmeza ante el error.
  • Sólo hay tolerancia cuando el mal se puede evitar. Si el mal fuera ineludible, no se trataría de tolerancia sino de paciencia o capacidad de aguante. Es distinto soportar que tolerar.
  • La tolerancia forma parte de la prudencia. Se toma la decisión de permitir el mal con vistas a obtener un bien.

3. Diferencias.- La tolerancia es una actitud correcta que no se debe confundir con otros planteamientos.

  • Para el relativismo no hay verdades, y no se distingue entre el bien y el mal. La tolerancia es diferente pues el mal sigue siendo mal, y no bien, aunque se permita.
  • La comodidad a veces es motivo de permitir males. Pero aquí el mal se produce por debilidad o egoísmo. En cambio, en la tolerancia no se permite el mal por estos motivos sino buscando un bien real.
  • No es correcto hacer un mal para obtener un bien. Esto es diferente de la tolerancia donde el mal no lo hace uno mismo, sino que se permite que otros lo hagan.
  • La cooperación al mal de otros es diferente a la tolerancia. En la cooperación se contribuye al mal por hacer u omitir algo. En la tolerancia se contribuye al bien que en ese caso exige permitir un mal.

4. ¿Excesos y defectos de tolerancia? En cualquier virtud, y también en la tolerancia hay errores por exceso o por defecto. En el primer caso estaríamos en la blandura o permisivismo donde todo se admite. En el extremo opuesto se sitúa el rigorismo donde nada se permite.

5. ¿Ejemplos? La tolerancia entra en el campo de las decisiones prudenciales, de modo que los ejemplos pueden ser válidos o no según las circunstancias. A veces lo prudente es ejercitar la tolerancia, pero en el mismo caso con otra situación puede ser mejor atajar el mal. Veamos unos ejemplos.

  • En la familia a veces hay que tolerar errores y fallos de los hijos, pero en otras ocasiones hay que corregirlos. En ambos casos se busca el bien de los hijos que unas veces necesitan de fortaleza y otras de amabilidad. Ni el excesivo rigor, ni la excesiva blandura son buenas.
  • Otro ejemplo familiar: Una madre puede dejar a su hijo que tome unas cajas vacías sabiendo que se le caerán encima. No le dice nada para que vaya aprendiendo. En cambio, intervendrá inmediatamente si se trata de cajas pesadas o con objetos delicados. En un caso hay tolerancia, en el otro se ataja el mal.
  • En el ámbito deportivo se permite a unos aficionados que insulten al árbitro o al equipo rival. Pero no se tolera que les apedreen.
  • En el campo de la autoridad civil, suele haber tolerancia con algunos comportamientos juveniles (diversión, ruido, ligeros desperfectos, abandono de desperdicios…). Pero otras actitudes se deben atajar. Por ejemplo, las drogas o las locuras conduciendo vehículos.
  • Sin embargo, esas mismas acciones que se toleran en la calle probablemente no se deban permitir en casa ni en el colegio, donde precisamente se intenta educar a los jóvenes. Incluso el mismo hecho se puede corregir un día y tolerarlo otro si acaso el chico está más abatido o alterado. El mal sigue siendo mal, pero a veces la caridad reclama permitirlo. La tolerancia es prudencial.

6. ¿Ejemplos de tolerancia en la Biblia? En la Biblia el Señor actúa a veces con gran firmeza, otras con benignidad. Quizá el caso de tolerancia más citado sea la parábola de la cizaña (Mt 13, 24) donde el Señor no aparta a los malvados hasta que llegue el fin del mundo. Aquí surge el tema del mal en el mundo.

>[Opus Dei] Solidaridad

>1. ¿Qué es la solidaridad? La solidaridad o caridad social expresa una idea de unidad, cohesión, colaboración. Se encuentra muy ligada al amor, y como éste admite dos planos de consideración:

  • Solidaridad-sentimiento. Tendencia humana a asociarse en busca de bienes comunes. Es la inclinación a sentirse vinculados con otros, bien por motivos de semejanza, bien debido a intereses comunes. Incluye la tristeza cuando esas personas afines sufren un mal. Se trata de sentimientos buenos pero a veces inestables o de tipo superficial.
  • Solidaridad-virtud. Es la determinación firme y perseverante de comprometerse por el bien común. Estamos ante un hábito o virtud, ante una decisión estable de colaborar con los demás. Con todos los hombres, pues realmente hay vinculación con todos, aunque uno no se sienta unido a algunos. Esta solidaridad-virtud es más firme e importante que la sentimental, y de ella seguimos hablando.

2. ¿En qué se basa la solidaridad? La solidaridad se apoya en varios motivos que podemos reunir en dos grupos:
a) Razones humanas: igualdad de naturaleza, necesidad de apoyo, mayor eficacia.
b) Motivos espirituales: fraternidad humana, común dignidad de hijos de Dios, unidad de destino eterno, idéntica redención, unión común a Cristo y a María.

3. ¿Hay diferencia entre solidaridad y caridad? Se parecen mucho. Se puede decir que la solidaridad va dirigida hacia grupos, mientras que la caridad piensa en las personas individualmente. En realidad, es más correcto afirmar que la solidaridad es una parte de la caridad.

4. Ejemplos de solidaridad.- Esta decisión de buscar el bien de todos puede aplicarse en muchos terrenos:

  • Solidaridad de los pobres entre sí; de los ricos hacia los pobres y curiosamente de los pobres hacia los ricos. Estos casos de solidaridad se ejercitan de modo diverso. Por ejemplo, el rico buscará el modo de ayudar al desarrollo del pobre; el pobre será agradecido.
  • Solidaridad de los empresarios hacia sus empleados y de los empleados hacia sus patrones. Por ejemplo, aquéllos abonan el sueldo justo y éstos trabajan con lealtad.
  • Solidaridad de las mujeres entre sí y respecto a los hombres. Lo mismo aplicado a los hombres entre sí y respecto a ellas, evitando el machismo.
  • Solidaridad de regiones, razas y naciones hacia otras, evitando racismos y nacionalismos.

5. Ejemplos de falta de solidaridad.- Es falta de solidaridad cualquier acción que busca el interés propio o de los afines despreciando el bien de grupos sociales diferentes. Ejemplos:

  • Cualquier forma de lucha de clases va contra los principios solidarios.
  • Las distintas formas de explotación humana, sea de grupos o naciones, también se oponen a la solidaridad.
  • Los nacionalismos y regionalismos. Aquí conviene precisar que es correcto un amor especial al propio pueblo, comarca, región o país. La falta de solidaridad aparece con el desprecio o desinterés hacia otros pueblos, comarcas o países.
  • En general, cualquier egoísmo. Por ejemplo, los jóvenes que sólo piensan en su diversión, suelen ser insolidarios hacia padres, profesores, vecinos, incluso hacia las personas que limpian las calles.

>[Opus Dei] Doctrina Social de la Iglesia

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1. ¿Qué es la doctrina social de la Iglesia? La doctrina social es la parte del magisterio de la Iglesia que se ocupa de enseñar el comportamiento correcto de los hombres en su vida social. Aplica las enseñanzas de Jesucristo a la vida en sociedad, siempre con el fin de buscar la salvación de las almas.

2. ¿Cuál es el fin de la doctrina social? La meta final es la salvación de las almas. Pero el fin inmediato de la doctrina social es proponer principios y valores que contribuyan a crear una sociedad digna del hombre, aplicando las enseñanzas de Jesucristo.

3. ¿Cuáles son los principios de la doctrina social? la Iglesia elabora sus doctrina social apoyándose en cuatro principios básicos: la dignidad de la persona humana, el bien común, la subsidiaridad y la solidaridad. Los comentamos a continuación.

4. La dignidad de la persona humana.- El ser humano posee gran dignidad por ser imagen divina y criatura especialmente armada por Dios. Esta categoría singular es el fundamento principal para el trato adecuado entre los hombres. Este principio incluye el derecho a la vida (aborto, embrión) y a la libertad religiosa; la defensa del matrimonio y la familia.

5. El bien común.- El bien común es el bien de todos los hombres y de cada uno, incluyendo los aspectos espirituales. El bien común abarca dos grandes principios:

  • El destino universal de los bienes.- El Creador dispuso el mundo para todos los hombres. Esto no quiere decir que uno pueda tomar lo que desee, sino que al regular las relaciones humanas debe tenerse en cuenta el desarrollo y beneficio de los demás.
  • La propiedad privada.- Es necesaria para la autonomía y libertad propias. Este principio está subordinado al anterior, de modo que los bienes se empleen también en beneficio de los demás, con cuidado especial hacia los pobres. Esta protección no consiste simplemente en darles dinero, sino sobre todo en facilitarles la formación y los medios necesarios para salir de su pobreza.

6. La subsidiaridad.- Según este principio, las sociedades de orden superior deben adoptar una postura de ayuda y promoción respecto a las menores, facilitando sus iniciativas correctas. En casos especiales puede suplirlas durante un tiempo breve.
Una consecuencia de la subsidiaridad es -por parte de los ciudadanos- el deber de participar en la vida social.

7. La solidaridad.- La solidaridad o caridad social expresa una idea de unidad, cohesión, colaboración. Es la determinación firme y perseverante de comprometerse por el bien común. Estamos ante un hábito o virtud, ante una decisión estable de colaborar con los demás. Con todos los hombres, pues realmente hay vinculación con todos, aunque uno no se sienta unido a algunos. La solidaridad como parte de la caridad engloba a los demás principios.

8. ¿Cuáles son los principales valores sociales? Para la vida social, hay cuatro grandes bienes que conviene ejercitar, pues están muy ligados a la dignidad de la persona humana.

  • La verdad.- Conviene resolver las situaciones buscando el bien verdadero, con independencia del propio interés. Así se evitan muchas tiranías. Este tema afecta mucho a los medios de comunicación y a los fraudes económicos.
  • La libertad.- En el ámbito religioso, cultural, político, etc. Siempre dentro del bien común y del orden público. Sin olvidarse del bien verdadero y de la responsabilidad correspondiente, pues se trata de elegir el bien, no el mal -líbranos del mal-.
  • La justicia.- Es el hábito de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido. Ante todo, es importante reconocer la dignidad de los demás, con independencia de lo que posean o de la utilidad que proporcionen. La justicia debe basarse en la ley natural y conviene que sea mejorada por la caridad y la solidaridad.
  • La caridad.- El amor al prójimo es el criterio supremo de la ética social. Si hay caridad, habrá verdad, justicia, libertad, etc. La caridad se ejercita principalmente con el espíritu de servicio a los demás, buscando su bien sobre todo de sus almas.

9. ¿Estas cualidades sociales tienen relación con la mejora individual? La mejora interior de uno mismo incluye el desarrollo de las cualidades sociales, y este cambio propio es la base firme de la renovación social.

10. La cultura en la doctrina social.- Como ejemplo, apliquemos estos principios y valores al campo tan importante de la cultura.

  • La dignidad humana, la libertad y el destino universal de los bienes reclaman que la cultura y la educación sean accesibles a todos. En consecuencia, debe haber acceso libre a los medios de comunicación, libertad de investigación, derecho de los padres a elegir escuela, etc.
  • La verdad y el bien común en su aspecto espiritual invitan a que la cultura esté abierta a la verdad y a la dimensión religiosa. Tengamos en cuenta que la religión fundamenta la moral, y la moral es el centro de la cultura.
  • La solidaridad y la verdad deben influir en los medios de comunicación cultural.
  • La subsidiaridad propone que el Estado ayude a las iniciativas educativas y culturales.

11. ¿Es misión de la Iglesia resolver problemas sociales? No, no. Esta es misión general de los hombres, y en particular de los gobernantes que tienen el dinero y redactan las leyes. A ellos compete conseguir una distribución justa de los bienes. De todos modos, la Iglesia resuelve muchos problemas sociales por caridad. Pero no es su misión: Cristo no vino a la tierra para resolver dificultades económicas. En cambio, es tarea de la Iglesia establecer principios y orientaciones que señalen caminos posibles y erróneos, teniendo en cuenta la ley natural y las enseñanzas de Jesucristo.