Monthly Archives: noviembre 2015

Via Crucis

Introducción
I Estación: Condenan a muerte a Jesús
II Estación: Jesús carga con la cruz
III Estación: Cae Jesús por primera vez
IV Estación: Jesús encuentra a María, su Santísima Madre
V Estación: Simón ayuda a llevar la cruz de Jesús
VI Estación: Una piadosa mujer enjuga el rostro de Jesús
VII Estación: Cae Jesús por segunda vez
VIII Estación: Jesús consuela a las hijas de Jerusalén
IX Estación: Jesús cae por tercera vez
X Estación: Despojan a Jesús de sus vestiduras
XI Estación: Jesús es clavado en la cruz
XII Estación: Muerte de Jesús en la Cruz
XIII Estación: Desclavan a Jesús y lo entregan a su Madre
XIV Estación: Dan sepultura al cuerpo de Jesús

Avaricia

Según el objeto moral al que tienda será de mayor o menor gravedad, pero lo que está claro es que nos aleja de la imagen de Jesucristo que se ha de reflejar en nosotros, nos envilece. Al desear de manera desmedida la fama o riqueza nos olvidamos de lo realmente importante: la justicia, el amor, la caridad…

La avaricia (Latin, avaritia), es el afán o deseo desordenado de poseer riquezas, bienes u objetos de valor abstracto con la intención de atesorarlos para uno mismo, mucho más allá de las cantidades requeridas para la supervivencia básica y la comodidad personal. Se le aplica el término a un deseo excesivo por la búsqueda de riquezas, estatus y poder. La codicia, por su parte, es el afán excesivo de riquezas, sin necesidad de querer atesorarlas. La codicia (o a veces la avaricia) se considera un pecado capital.

Como concepto psicológico y secular, la avaricia es un deseo desordenado de adquirir o poseer más de lo que uno necesita. El grado de perturbación mental está relacionado con la incapacidad de controlar la reformulación de “deseos” en el momento que las “necesidades” son eliminadas. Erich Fromm describe la avaricia como “un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo interminable de satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la satisfacción.” Por lo general el término se utiliza para criticar a aquellos que buscan la riqueza material excesiva, pero también es aplicable en situaciones donde la persona siente la necesidad de sentirse por encima de los demás desde un punto de vista moral, social, o de otra manera.

En el Catolicismo, la codicia es un término que describe muchos tipos de pecados. Estos incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar. Búsqueda y acumulación de objetos, estafa, robo y asalto, especialmente con violencia, los engaños o la manipulación de la autoridad son todas acciones que pueden ser inspirados por la avaricia. Es de destacar también la corrupción y desigualdad social. Tales actos pueden incluir la simonía. [cita requerida]