Monthly Archives: febrero 2012

Fe, alegría, optimismo – Camino n.40

Carácter · Punto 40
Fe, alegría, optimismo.
—Pero no la sandez de cerrar los ojos a la realidad.

———
EDICION CRÍTICA

«Me parece recordar –escribía en 1938 el Prof. Jiménez Vargas, entonces alférez médico– que yo escribí una cosa así en una carta a Burgos. Seguramente con motivo de la ingenuidad de alguno» [1].

La misiva en cuestión iría redactada con el estilo característico de Jímenez Vargas, que divertía tanto a San Josemaría.

Esa carta dirigida a San Josemaría, cuando éste se encontraba en Burgos durante la contienda, no se conserva, pero sí esta otra de San Josemaría a Jiménez Vargas, que, aunque trata de otro tema, parece aludir a la carta anterior:

«Hay más de una docena de académicos y catedráticos que firman una circular, que se ha traducido al alemán, francés, inglés e italiano, para pedir libros para el 50 [2]. Esperamos resultado. No olvides, por eso, que mi optimismo no me aparta de la realidad».

San Josemaría continúa hablándole de la realidad verdadera:

«¿Y, de ti, qué voy a decirte? Que es menester que, cada día, tengas trato más íntimo con D. Manuel [Dios Nuestro Señor, en el lenguaje cifrado que debía emplear durante aquellos tiempos de guerra] y su Madre: que te preocupes del abuelo [el propio San Josemaría] y de tus hermanos [los demás de la Obra]: que estés decidido a todos los sacrificios, por sacar adelante nuestra Casa [la futura residencia de Madrid]: y que empujes, por ese mismo camino de entregamiento y abnegación, a toda la familia» [3].

De ese diálogo epistolar debió salir un apunte, tal vez de agenda, que es el que estaría en la base de este punto40. El caso es que ya encontramos el texto en un guión de meditación de septiembre de 1938 [4]:

«Et omnia quaecumque petatis in oratione, credentes…» Fe. Alegría. Optimismo. – Pero, no la sandez de cerrar los ojos a la realidad».

¿Podría ya haber estado entonces redactada la «gaitica»? El tenor literal del manuscrito de Burgos invita a pensar que fue redactada en diciembre de 1938 o enero de 1939 a partir del guión, como en otros muchos casos.

Vid el punto 378, incluido ya en la edición de Cuenca. Ambos puntos enmarcan la concepción del optimismo cristiano que atraviesa todo el libro.


[1] Relato del 77, pg 3.

[2] Manera familiar de designar a la Residencia de estudiantes que, antes de la guerra, estuvo en Ferraz nº 50 y que San Josemaría planea volver a abrir en Madrid cuando termine la guerra. La petición de libros (a Universidades y organismos del extranjero) a la que aquí alude ocupó un lugar significado en la actividad de San Josemaría y los suyos en Burgos y se reflejará en otros puntos de Camino. Vid el comentario al punto 467.

[3] Carta de San Josemaría Escrivá a Juan Jiménez Vargas, Burgos 23-III-1938; EF 380323-1. El subrayado es mío.

[4] Meditación «Stabant iuxta Crucem (Joann. XIX, 25)», Vitoria 19-IX-1938, predicada a las teresianas; guión nº 114.

Cumplir ese hermoso propósito – Camino n.39

Carácter – n. 39
«Pida que nunca quiera detenerme en lo fácil».
—Ya lo he pedido.
Ahora falta que te empeñes en cumplir ese hermoso propósito.
———
EDICIÓN CRÍTICA
El origen de este punto es una carta de Ginés Albareda en la que daba noticia a San Josemaría de su inmediato viaje a América [1]. Dice así:

«Querido Padre: Hasta pronto. Embarco mañana en Boulogne. El mundo es pequeño… […] Encomiéndeme a Dios y ruegue por todos mis anhelos y porque nunca quiera detenerme en lo fácil» [2].

La idea gustó a San Josemaría y pasó inmediatamente a «Noticias» de noviembre de 1938. Debidamente apostillada, dio lugar al punto de Camino [3].

Éste punto es el primero que encontramos de una serie –repartida a lo largo de todo el libro– en la que San Josemaría conversa con los lectores sirviéndose de un previo diálogo epistolar con amigos y personas que se dirigían espiritualmente con él.


[1] Ginés, en otro anterior viaje a América, trajo la pequeña máquina de escribir con la que San Josemaría mecanografió personalmente el texto de Camino que llevó a la imprenta.

Ginés Albareda en su madurez

[2] Carta de Ginés Albareda a San Josemaría Escrivá, París 25-X-1938; AGP, sec E, carp 724, exp 5.

[3] La carta y la expresión de Ginés Albareda debió ser comentada por el Autor de Camino con el grupo de miembros del Opus Dei que estaba en Burgos. Tal vez les leyó la carta, como hacía con frecuencia, en reunión familiar.

Digo esto porque Álvaro del Portillo, que escribió por encargo de San Josemaría un detallado relato de cómo se pasó (octubre del 38) a la zona nacional con otros dos compañeros (Eduardo Alastrué y Vicente Rodríguez Casado), termina su relato con estas palabras:

«Después de esta jornada, que ha sido –ya que ahora tan de moda están los cursillos– como uno [un cursillo] práctico de confianza en Dios,sólo es menester, como dice Ginés, que nunca nos queramos detener en lo fácil. Lo demás sabemos positivamente y, desde ahora de modo especialmente práctico, que se nos dará por añadidura»

(Álvaro del Portillo, De Madrid a Burgos pasando por Guadalajara, relato manuscrito; AGP, sec B-1, leg 50, carp 3; la cursiva es mía). Por lo demás, el dato ayuda a fechar el relato de Mons. del Portillo, que hay que situar en los primeros días de noviembre de 1938.