El Opus Dei en Vigo

El Opus Dei en Vigo se desarrolla de manera natural en múltiples iniciativas de carácter social, educativo, cultural y de tiempo libre. Las personas del Opus Dei en Vigo impulsan proyectos en favor de Vigo y sus ciudadanos.


El Opus Dei en Vigo

Las actividades de las Asociaciones impulsadas por personas del Opus Dei en Vigo son múltiples y variadas según las características propias de cada persona y adecuándose a las necesidades de la ciudad en la que viven. Así, desarrollan actividades de solidaridad, deportivas, culturales y de tiempo libre en general, dirigidas a personas de todas las edades, desde chicos y chicas de 10 años, hasta personas ya maduras, de más de 90 años de edad.

Con gente joven podemos hablar de la Asociación Juvenil Doira, que destaca por sus actividades en el campo de la investigación científica y tecnológica. Durante muchos años han desarrollado una actividad conocida como Jornadas de Jóvenes Científicos, en las que chicos de ESO y BAC han diseñado distintos prototipos tecnológicos: un minisatélite, cohete, un avión para la detección de incendios forestales, etc. Son muchos los premios que han ganado: investigación juvenil de la Diputación de Pontevedra, Certamen de Jóvenes investigadores de Málaga, Tercer puesto en el Certamen ARLISS (un concurso internacional que reúne a estudiantes universitarios de todo el mundo), etc., etc.

En la Asociación Juvenil Doira, además se realizan actividades y ciclos formativos [Vigo] y de solidaridad: Técnicas  de Estudio, Estudio dirigido, charlas de formación cultural y humana, etc. entre las actividades culturales hemos de resaltar el certamen de vídeo Hollywoodoira que se viene celebrando desde 1993. En este certamen se presentan las películas rodadas por los socios y sus amigos, es un certamen al estilo de Hollywood. Esta actividad ha sido patrocinada en diferentes ocasiones por el Concello de Vigo, la Xunta de Galicia y la Diputación de Pontevedra.

Las actividades de solidaridad también son muy importantes y forman parte de la esencia del club juvenil. Todos los años se realizan distintas actividades: se acude a la residencia de ancianos de Santa Marta (Alcabre) a ayudar a los ancianos a comer, darles un paseo o, simplemente acompañarles para hacerles pasar un rato amable.

Este tipo de actividades la realizan también distintas asociaciones culturales y juveniles que de alguna manera están relacionadas con el Opus Dei. En Vigo, si quieres participar en alguna de estas actividades puedes acudir a algunos de estos centros formativos y de tiempo libre:

[Opus Dei Vigo] para chicos
Club AlbeiroVigo
ADAFYC – DoiraVigo
[Opus Dei Galicia] para chicas:
Centro educativo AloyaVigo
Asociación Juvenil BeiramarVigo
Club Aboal – Vigo

El escapulario del Carmen – Camino n.500

Lleva sobre tu pecho el santo escapulario del Carmen. —Pocas devociones —hay muchas y muy buenas devociones marianas— tienen tanto arraigo entre los fieles, y tantas bendiciones de los Pontífices. —Además ¡es tan maternal ese privilegio sabatino!
Camino, 500

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EDICIÓN CRÍTICA

En la hoja mensual «Noticias», que San Josemaría enviaba desde Burgos a los alumnos de la Academia DYA y amigos, dispersos por la guerra, se lee en el ejemplar de septiembre de 1938:

«Os recomendamos que llevéis siempre el Escapulario del Carmen. Si los pedís, os enviaremos escapularios con la frecuencia que deseéis».

Y en el de noviembre de 1938:

«Pedid escapularios de la Ssma. Virgen del Carmen: os los enviaremos a vuelta de correo. No dejéis de llevar sobre vuestro pecho esa señal de hijos predilectos de Santa María» [1].

San Josemaría Escrivá era terciario carmelita desde el 2 de octubre de 1932. Son interesantes las razones que da unos días antes:

«Dos cosas (además del Amor) me mueven a hacerme terciario carmelita: ‘obligar’ más a mi Madre Inmaculada, ahora que me veo más débil que nunca; y proporcionar sufragios a ‘mis buenas amigas las Animas benditas del Purgatorio’» [2].

Medalla -escapulario

En febrero de 1933 había escrito en sus notas, refiriéndose a los fieles del Opus Dei:

«Quiero que todos –ellos y ellas– lleven el Santo Escapulario del Carmen» [3].

Ahora propone a todos esta devoción mariana [4].

[1] AGP, sec A, leg 3, carp 3.

[2] Cuaderno VI, nº 823, 12-IX-1932. Sobre el tema vid Vázquez de Prada, I, pgs 464.

[3] Cuaderno VI, nº 917, 5-II-1933.

[4] Cfr Benedikt Zimmermann, «De Sacro Scapulario Carmelitano», en Anal. Ord. Carm. Disc. 2 (1927-1928) 70-80. Vid también Antonio Orozco, «Aprender en ‘Camino’ el amor a la Virgen», en Estudios sobre ‘Camino’, 1988, pg 352 nt 15.

>El Prelado del Opus Dei en Costa de Marfil

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“Uníos, Ivorianos, muy unidos, muy unidos siempre. Para, si ha habido conflictos, olvidarlos, y a construir esta tierra que está en vuestras manos. Quereos más, quereos mucho; (…) que penséis en todos los hombres y en todas las mujeres de Costa de Marfil y recéis por todas y por todos los de Costa de Marfil”.
Tertulia con familias en Abdijan, la capital de Costa de Marfil.

Es el mensaje de reconciliación que ha dejado en Costa de Marfil monseñor Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei. El Prelado estuvo en Abidján y Yamoussoukro del 7 al 12 de julio, con varios cientos de personas, fieles de la Prelatura, cooperadores y amigos.

En un país que acaba de atravesar una situación muy conflictiva, el Prelado quiso transmitir su cariño y el de toda la Obra a los que han sufrido, e invitar a todos a perdonar, a colaborar para restablecer la unidad del país, y eliminar todo lo que pueda parecerse a rencores o resentimientos.

En la capital, Mons. Echevarría saludó en primer lugar al Arzobispo de Abidján, y luego tuvo dos encuentros: el primero con varios cientos estudiantes y el segundo con más de mil quinientas personas, padres y madres de familia.

El encuentro de Yamoussoukro reunió a varios cientos de personas.

En un ambiente lleno de alegría, se abordaron temas como el perdón, el testimonio de vida cristiana, la oración y la frecuencia de sacramentos. La moda, la familia y la educación de los hijos fueron también objeto de preguntas por parte de los asistentes y de palabras de ánimo por parte del Prelado.

Insistió también en la responsabilidad de todos por colaborar en el desarrollo del país, por contribuir a la solución de los problemas sociales y económicos que padecen sobre todo las familias menos afortunadas.

Una pregunta de Madame Adèle N’Douba, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Abidján, fue la ocasión para que el Prelado volviese sobre el tema de la reconciliación:

Una estudiante universitaria hace una pregunta. El Prelado se reunió en dos ocasiones con estudiantes del país.

“¡Siempre queriéndonos! Hijos míos, aquí en Costa de Marfil, tenéis que vivir perdonándoos. San Josemaria, que era un santo que se hizo santo a través de la lucha de cada día, nos decía: Yo no he tenido que aprender a perdonar porque el Señor me ha enseñado a querer. Pues si queréis de verdad, si queréis a todos los Ivorianos, si os queréis en las familias, si os queréis entre vecinos, no tendréis problemas para perdonar porque veréis un alma de una hermana, de un hermano, a quien hay que ayudar y a quien hay que facilitar que pueda cumplir con sus deberes.

¡Adelante, hijos míos! El Señor os ha abierto un panorama para que viváis como hizo Jesucristo, que fue a la Cruz para perdonarnos. Que vosotros también os sacrifiquéis para perdonar y para ayudar a la gente con cariño a que rectifiquen la vida y a que reconstruyáis todos hacia arriba este gran país de Costa de Marfil”.

“¡Adelante, hijos míos! El Señor os ha abierto un panorama para que viváis como hizo Jesucristo, que fue a la Cruz para perdonarnos”.
En Yamoussoukro, el domingo 10, el Prelado tuvo también varias reuniones con diversos grupos de personas. Por la tarde, en una sala de un hotel de la ciudad, más de setecientas personas le acogieron con cariño y agradecimiento: por haber venido a Costa de Marfil y por sus desvelos durante los meses de crisis.

Así lo expresó la Dra. Philomène Agoussi:

“Gracias, Padre, porque usted es Padre. Durante la guerra usted nos llamaba todos los días para animarnos. Además de esta prueba de solicitud, ha ignorado su edad y nuestro clima para venir a reconfortarnos.

No sabe usted el bien que nos hace su viaje a todos nosotros, en esta situación de crisis político-social y en muchos casos una crisis también de fe. Su presencia nos permite comprobar que, a pesar de las dificultades, no podemos cambiar nuestra fe, la filiación divina, y la vida eterna por un plato de lentejas, un bien temporal”.

Visita al Centro Médico Walé, que el año pasado atendió a 21.000 personas, 2.000 de ellos enfermos de Sida.

Varias de las preguntas de los asistentes dieron pie al Prelado para volver sobre el tema del perdón:

“Me da mucha alegría lo que me has dicho: que seamos mujeres y hombres de paz, mujeres y hombres de perdón. Pienso que, si habéis leído el Evangelio se ve que los apóstoles, los doce primeros, que no tenían mucha formación, como nos puede ocurrir a nosotros, le dicen al Señor, a Jesucristo, “enséñanos a rezar”. Y les dice: “Cuando recéis, decid: Padre nuestro que estás en el cielo, Y les va diciendo el Padrenuestro.

Y en el Padrenuestro, pensadlo bien, ¿qué se dice? Perdónanos, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No habéis estado solos en estos meses en que ha habido un conflicto. Os hemos acompañado.

Yo he querido estar… Si hubiese podido venir físicamente, hubiese venido para estar con vosotros, para deciros “¡Quereos! ¡Sed mujeres y hombres de paz!” Y ahora os digo: Sed mujeres y hombres de perdón. Porque así obedecemos al Señor, que nos ha dicho que perdonemos de la misma manera que Él nos perdona”. 
El Prelado animó a muchas mujeres a hacer “apostolado del matrimonio”.

Al día siguiente el Prelado visitó el Centre Médico-Social Walé, promovido por fieles de la Prelatura, con varios Cooperadores y amigos, con el objetivo de colaborar a la solución de los graves problemas de acceso a la sanidad que padecen las clases menos favorecidas de la población.

Después de saludar al Obispo de Yamoussoukro regresó a Abidján. El martes por la mañana visitó el dispensario anejo a una casa de retiros espirituales y convivencia, situada en la aldea de M’Batto-Bouaké, a unos 30 km. de Abidján.

El Prelado pudo comprobar la expansión de los apostolados promovidos por los fieles de la Prelatura y amigos desde su última visita, realizada en 1997.

Junto con las actividades de promoción social que pudo visitar (Walé, Ilomba y la escuela de formación profesional Yaraní), pudo informarse sobre los proyectos dirigidos a futuros protagonistas del desarrollo del país: la Universidad des Lagunas y el MDE, una escuela de negocios que organiza, con la colaboración del IESE de Barcelona, cursos de management para directivos de empresas.

Sentir la fraternidad de Cristo – Camino n.31


Camino 31. Egoísta. -Tú, siempre a “lo tuyo”. -Pareces incapaz de sentir la fraternidad de Cristo: en los demás, no ves hermanos; ves peldaños. Presiento tu fracaso rotundo. -Y, cuando estés hundido, querrás que vivan contigo la caridad que ahora no quieres vivir.
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EDICIÓN CRÍTICA

El punto es de la misma época que el anterior y con semejantes características documentales. Es una ficha, procedente también de los «subproductos» de papel viejo que aportaba Francisco Botella.

Escrita de un golpe y sin la menor variante en el texto. La idea de fondo es de mucha importancia en la predicación de San Josemaría, que insistía constantemente en ella porque observaba entre los cristianos un déficit notable de esa fraternidad –la «fraternidad de Cristo»–, que asume en su seno, a la vez que la trasciende, a la «fraternité» de 1789 y a la moderna «solidaridad».

Las distintas formas de egoísmo y de «arribismo» eran fustigadas una vez y otra por San Josemaría. Tal vez esté detrás de este punto una meditación en la Legación de Honduras, de la que son estas palabras:

«Jesús no tolera a los que se apoyan en la fe para lograr un medro personal. Y nosotros, ¿no hemos de imitar su conducta en lo que atañe a nuestro camino, a nuestra vocación cristiana? Lo repetiremos: no se transige, no se ha de transigir nunca con los que quieran utilizar la Obra como peldaño» [1].

[1] Predicación en la Legación de Honduras de Madrid, «La santa intransigencia», 12-V-1937, pg 61; VIII.