Monthly Archives: julio 2011

No tengas miedo a la verdad – Camino n.34

Camino 34. No tengas miedo a la verdad, aunque la verdad te acarree la muerte.

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EDICIÓN CRÍTICA

Continúa el tema anterior. El texto aparece a la letra en un guión de meditación de los Ejercicios Espirituales que predicó San Josemaría en Vitoria, en agosto de 1938:

«Coloquio: Animo grande ante la Cruz. No tener miedo a la verdad, aunque esa verdad nos acarree la muerte» [1].

Es el coloquio final de la meditación sobre la muerte y sepultura de Cristo. San Josemaría la predicó el día 25, pero sabemos que, en su mayor parte, ese material y el de los Ejercicios Espirituales de Vergara del mes siguiente lo había preparado en Ávila, en los primeros días de ese mes, invitado por don Santos Moro, el Obispo de aquella diócesis.

El tema de la Verdad lleva a San Josemaría a plantearse en última instancia la cuestión del martirio. El cristiano, precisamente por su amor a la Verdad, que lleva a la confesión de fe, ha de estar dispuesto al martirio para corroborar esa fe. Vid el punto 743 y su comentario.


[1] Ejercicios Espirituales, Meditación «Muerte y entierro», Vitoria 24-VIII-1938; guión nº 125.

Hombres de criterio – Camino n.33

Camino 33. Nunca quieres “agotar la verdad”. -Unas veces, por corrección. Otras -las más-, por no darte un mal rato. Algunas, por no darlo. Y, siempre, por cobardía. Así, con ese miedo a ahondar, jamás serás hombre de criterio.
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EDICIÓN CRÍTICA

Este punto está redactado a partir de una experiencia de San Josemaría. Transcribo un párrrafo de la carta que escribió a Juan Jiménez Vargas en octubre de 1938:

«Muy querido Juanito: Ayer vino X. y D. Manuel [Dios Nuestro Señor] dispuso las cosas muy bien para que desde ayer deje ese amigo de trabajar en su empresa [el Opus Dei]: todo salió con mucha suavidad, aunque mi hermano Josemaría [es decir, el Autor] –como es tan melón– se pasó sus malos ratos. Yo ‘agoté la verdad’, sistema que pienso seguir siempre; antes no lo seguía, por una razón humana (educación, politesse), otra sobrenatural (caridad)… y un poquito de miedo a prolongar los malos ratos. Ahora me he persuadido de que la verdadera finura y la verdadera caridad exigen llegar a la médula, aunque cueste» [1].


Juan Jiménez Vargas

Como se ve, el punto tiene carácter autobiográfico: describe la batalla interior del propio San Josemaría, que tenía una enorme capacidad de querer —especialmente a los hijos de su espíritu— y se le hacía durísimo decir a alguien que «así» no se podía seguir… Vid el comentario al punto 37.


[1] Carta de San Josemaría Escrivá a Juan Jiménez Vargas, Burgos 13-X-1938; EF 381013-3. Idem a Ricardo F. Vallespín, Burgos 13-X-1938; EF 381013-1:

«Vino X. y todo salió como sobre ruedas. Me apresuro a comunicártelo, porque sé que te alegrarás. Yo, también; pero pasé malos ratos, al ‘agotar la verdad’, que es el nuevo sistema que seguiré mientras Dios me dé vida, aunque sea duro para mí. A última hora, yo no monto nada y sufrir es siempre fecundo».

Mujeres del Opus Dei en Kenia

TERESA TEMES HA TRABAJADO 30 AÑOS EN KENIA A FAVOR DE LA PROMOCION DE LA MUJER

En el año 1960 un grupo de seis chicas jóvenes recibieron una petición muy concreta de Josemaría Escrivá de Balaguer: acudir a Kenia con el objetivo de trabajar para la promoción de la mujer através de la educación. El país africano todavía era colonia inglesa y la población vivía dividida por su color de piel. Teresa Temes, con 23 años, era la única española del grupo y junto a sus compañeras llegó a un país marcado por la discriminación racial. Estaban dispuestas a poner en práctica las dos ideas que les había transmitido el fundador del Opus Dei antes de su partida: «No hay más raza que la de los hijos de Dios» y «todo lo que se haga a favor de la mujer será a favor del país». Teresa Temes vivió en África durante 30 años, hasta que en 1991 regresó a España por motivos de salud.

– ¿Qué es lo que más la sorprendió al llegar a Kenia en el año 1960?
La ciudad de Nairobi estaba dividida por razas, como África del Sur: barrios para blancos, para negros, para indios… Nosotras habíamos ido con la idea de educar a la mujer africana, pero ¿dónde poníamos el colegio?

– ¿Y dónde lo pusieron?
El gobierno declaró una zona de Nairobi como barrio multirracial, y allí, en un terreno de cinco acres de Nairobi, fundarnos Kianda College el 9 de enero de 1961. ¡Ya hemos celebrado 50 años de historia! Era una escuela de secretariado y administración porque nos dijeron que, como venía la independencia, se iban a quedar sin secretarias porque por entonces estos puestos los ocupaban las esposas de los que trabajaban para el gobierno británico. Nuestras primeras 90 alumnas eran chicas procedentes no sólo de Kenia sino también de Congo, Etiopía, Uganda… que ya habían seguido estudios en colegios misionales. Fueron las primeras 90 secretarias de todos los altos jefes cuando vino la independencia en 1964. ¡La de puertas que les abrió eso…!

– ¿Cómo fue recibido su colegio multirracial?
En un artículo publicado en Nation, un periódico de Nairobi, pudimos leer: «Revolución en Nairobi, ahora se pueden ver chicas de varias razas andando juntas por Nairobi.»A nuestras alumnas blancas les costó un poco al principio. Eran hijas de propietarios de plantaciones de té y café. Siempre nos pedían que, por favor, no las pusiéramos a compartir habitación con una negra. Y nosotras siempre les decíamos lo mismo: «No hay más raza que la de los hijos de Dios, si no quiere, que no venga.»

– La escuela iniciada en 1961 ha dado paso a otros doce proyectos, cobijados bajo Kianda Fundación. ¿Cómo fue corriendo la voz?
El tam-tam funciona. Tú educas a una niña de un poblado y lo saben a cincuenta quilómetros a la redonda. Cuando pudimos tener 200 alumnas, nuestra intención era hacer las inscripciones a lo largo de 3 días, pero al primero ya nos llegaron 300. Nos venían con la maleta y con la intención de entrar sí o sí en el colegio, porque había corrido la voz de que no las discriminábamos, que las ayudábamos y que además las cuidábamos para tranquilidad de sus familias. Además, desde la independencia, el gobierno africano vio la importancia de la mujer y nos ayudó mucho en nuestros proyectos. Creo que me he pasado más de la mitad de mi vida buscando profesoras por todas partes, hasta que a partir del año 1965 a las que veíamos que tenían más cualidades les dimos becas para ir a estudiar en Inglaterra, en Estados Unidos o en Irlanda y luego volvían con un contrato y el compromiso de trabajar dos años con nosotras. ¡En los años setenta ya teníamos a muchas africanas de profesoras!

17 julio 2011
Fuente: Catalunya Cristiana

Ambición de salvar almas – Camino n.32

Camino 32. Tú no serás caudillo si en la masa sólo ves el escabel para alcanzar altura. -Tú serás caudillo si tienes ambición de salvar todas las almas. No puedes vivir de espaldas a la muchedumbre: es menester que tengas ansias de hacerla feliz.

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EDICIÓN CRÍTICA

Octavilla con el dorso en blanco. En abril de 1938 enviaba San Josemaría Escrivá al Vicario General de la Diócesis de Madrid, una «Nota explicativa de las actividades de la Obra de Dios», que puede tener relación redaccional con este punto. Allí se lee:

«Agrupa a su alrededor cerca de un centenar de almas vibrantes (es Obra de pocos: ¡selección!: nos interesa la muchedumbre, sin embargo:somos para la muchedumbre: nunca viviremos de espaldas a la masa: ut omnes homines salvi fiant!), almas vibrantes que ejercitan, casados o en celibato (la Obra forma padres de familia), su apostolado eficaz de discreción y de confidencia».


José María González Barredo, uno de los primeros miembros del Opus Dei, ese “centenar de almas vibrantes” a las que alude San Josemaría en su carta. Barredo ejerció su profesión de investigador en Estados Unidos

San Josemaría concibe la misión cristiana en función de la «muchedumbre», a la que hay que ofrecer la salvación (hacerla feliz). .

Sobre el término «caudillo» leer el comentario al punto 16. Paralelismo del punto 32 con el punto 31. Tienen unidad temática: la fraternidad cristiana y el servicio a los demás en dos niveles: en el inmediato contexto humano y cristiano (punto 31) y ante la muchedumbre (punto 32).

La tentación contraria es la misma, bajo el símil del peldaño (punto 31) y del escabel (punto 32).

El punto 30, primero de esta serie de Burgos, ya había introducido el peligro del «egoísmo», que arruina el «carácter» de un hombre cristiano, tema del capítulo.


Carta de San Josemaría Escrivá a Francisco Morán, Burgos 4-IV-1938; EF 380404-1. El subrayado es mío.

Un santo entre nosotros

Los santos no son una especie de personas extrañas e inalcanzables. Son como nosotros y viven entre nosotros. Lo extraordinario en ellas es el amor de Dios y del prójimo, la identificación con Jesucristo; porque la santidad no es ni ser, ni hacer nada raro, sino –sencillamente– cumplir lo que Dios quiere: lo cual, con su ayuda, es asequible a todos. Un amor semejante, forjado en la lucha diaria y cuajado en obras, es a los ojos de Dios lo verdaderamente grande y heroico. Un bello ejemplo actual de ello lo constituye la vida de San Josemaría Escrivá, especialmente ahora, cuando acabamos de recordar su tránsito a la casa del Padre, aquel 26 de junio de 1975.

Sí. Los santos no están ‘hechos de otra pasta’; pero se toman a Dios y su propia vida en serio. El mismo San Josemaría (en su libro de homilías ‘Es Cristo que pasa’) nos advertía ante cualquier posible confusión: «No nos engañemos: en la vida nuestra, si contamos con brío y con victorias, deberemos contar con decaimientos y con derrotas. Esa ha sido siempre la peregrinación terrena del cristiano, también la de los que veneramos en los altares. ¿Os acordáis de Pedro, de Agustín, de Francisco? Nunca me han gustado esas biografías de santos en las que, con ingenuidad, pero también con falta de doctrina, nos presentan las hazañas de esos hombres como si estuviesen confirmados en gracia desde el seno materno. No. Las verdaderas biografías de los héroes cristianos son como nuestras vidas: luchaban y ganaban, luchaban y perdían. Y entonces, contritos, volvían a la lucha».

Pero esa lucha es una lucha de amor, llena de gozo, optimismo y esperanza, porque sabemos que Dios nos quiere y lucha con nosotros; y si El está con nosotros, ¿quién contra nosotros? Es el propio Espíritu Santo, si le dejamos, Quien nos va cristificando, haciéndonos mejores hijos de Dios. Como decía San Josemaría: «Que estén tristes los que no quieran ser hijos de Dios!»; añadiendo: «los hijos de Dios, ¿porqué vamos a estar tristes? La tristeza es la escoria del egoísmo». Desde esta perspectiva se comprenderá muy bien la alegría de celebrar la memoria, imitar el ejemplo y pedir la intercesión de los santos y –en el presente caso– de San Josemaría Escrivá, Fundador del Opus Dei, que predicó, incansablemente y con su atractivo buen humor, la llamada universal ala santidad de hombres y mujeres, de jóvenes y mayores, de solteros y casados, de sanos y enfermos, de una u otra honrada profesión…, porque de ninguno se ha olvidado Dios: tampoco de ti, ni de mí.

ANDRÉS BOTELLA JIMÉNEZ

El Opus Dei en Vigo


El Opus Dei en Vigo

Las actividades de las Asociaciones impulsadas por personas del Opus Dei en Vigo son múltiples y variadas según las características propias de cada persona y adecuándose a las necesidades de la ciudad en la que viven. Así, desarrollan actividades de solidaridad, deportivas, culturales y de tiempo libre en general, dirigidas a personas de todas las edades, desde chicos y chicas de 10 años, hasta personas ya maduras, de más de 90 años de edad.

Con gente joven podemos hablar de la Asociación Juvenil Doira, que destaca por sus actividades en el campo de la investigación científica y tecnológica. Durante muchos años han desarrollado una actividad conocida como Jornadas de Jóvenes Científicos, en las que chicos de ESO y BAC han diseñado distintos prototipos tecnológicos: un minisatélite, cohete, un avión para la detección de incendios forestales, etc. Son muchos los premios que han ganado: investigación juvenil de la Diputación de Pontevedra, Certamen de Jóvenes investigadores de Málaga, Tercer puesto en el Certamen ARLISS (un concurso internacional que reúne a estudiantes universitarios de todo el mundo), etc., etc.

En la Asociación Juvenil Doira, además se realizan actividades y ciclos formativos [Vigo] y de solidaridad: Técnicas  de Estudio, Estudio dirigido, charlas de formación cultural y humana, etc. entre las actividades culturales hemos de resaltar el certamen de vídeo Hollywoodoira que se viene celebrando desde 1993. En este certamen se presentan las películas rodadas por los socios y sus amigos, es un certamen al estilo de Hollywood. Esta actividad ha sido patrocinada en diferentes ocasiones por el Concello de Vigo, la Xunta de Galicia y la Diputación de Pontevedra.

Las actividades de solidaridad también son muy importantes y forman parte de la esencia del club juvenil. Todos los años se realizan distintas actividades: se acude a la residencia de ancianos de Santa Marta (Alcabre) a ayudar a los ancianos a comer, darles un paseo o, simplemente acompañarles para hacerles pasar un rato amable.

Este tipo de actividades la realizan también distintas asociaciones culturales y juveniles que de alguna manera están relacionadas con el Opus Dei. En Vigo, si quieres participar en alguna de estas actividades puedes acudir a algunos de estos centros formativos y de tiempo libre:

[Opus Dei Vigo] para chicos
Club AlbeiroVigo
ADAFYC – DoiraVigo
[Opus Dei Galicia] para chicas:
Centro educativo AloyaVigo
Asociación Juvenil BeiramarVigo
Club Aboal – Vigo

El escapulario del Carmen – Camino n.500

Lleva sobre tu pecho el santo escapulario del Carmen. —Pocas devociones —hay muchas y muy buenas devociones marianas— tienen tanto arraigo entre los fieles, y tantas bendiciones de los Pontífices. —Además ¡es tan maternal ese privilegio sabatino!
Camino, 500

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EDICIÓN CRÍTICA

En la hoja mensual «Noticias», que San Josemaría enviaba desde Burgos a los alumnos de la Academia DYA y amigos, dispersos por la guerra, se lee en el ejemplar de septiembre de 1938:

«Os recomendamos que llevéis siempre el Escapulario del Carmen. Si los pedís, os enviaremos escapularios con la frecuencia que deseéis».

Y en el de noviembre de 1938:

«Pedid escapularios de la Ssma. Virgen del Carmen: os los enviaremos a vuelta de correo. No dejéis de llevar sobre vuestro pecho esa señal de hijos predilectos de Santa María» [1].

San Josemaría Escrivá era terciario carmelita desde el 2 de octubre de 1932. Son interesantes las razones que da unos días antes:

«Dos cosas (además del Amor) me mueven a hacerme terciario carmelita: ‘obligar’ más a mi Madre Inmaculada, ahora que me veo más débil que nunca; y proporcionar sufragios a ‘mis buenas amigas las Animas benditas del Purgatorio’» [2].

Medalla -escapulario

En febrero de 1933 había escrito en sus notas, refiriéndose a los fieles del Opus Dei:

«Quiero que todos –ellos y ellas– lleven el Santo Escapulario del Carmen» [3].

Ahora propone a todos esta devoción mariana [4].

[1] AGP, sec A, leg 3, carp 3.

[2] Cuaderno VI, nº 823, 12-IX-1932. Sobre el tema vid Vázquez de Prada, I, pgs 464.

[3] Cuaderno VI, nº 917, 5-II-1933.

[4] Cfr Benedikt Zimmermann, «De Sacro Scapulario Carmelitano», en Anal. Ord. Carm. Disc. 2 (1927-1928) 70-80. Vid también Antonio Orozco, «Aprender en ‘Camino’ el amor a la Virgen», en Estudios sobre ‘Camino’, 1988, pg 352 nt 15.

>El Prelado del Opus Dei en Costa de Marfil

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“Uníos, Ivorianos, muy unidos, muy unidos siempre. Para, si ha habido conflictos, olvidarlos, y a construir esta tierra que está en vuestras manos. Quereos más, quereos mucho; (…) que penséis en todos los hombres y en todas las mujeres de Costa de Marfil y recéis por todas y por todos los de Costa de Marfil”.
Tertulia con familias en Abdijan, la capital de Costa de Marfil.

Es el mensaje de reconciliación que ha dejado en Costa de Marfil monseñor Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei. El Prelado estuvo en Abidján y Yamoussoukro del 7 al 12 de julio, con varios cientos de personas, fieles de la Prelatura, cooperadores y amigos.

En un país que acaba de atravesar una situación muy conflictiva, el Prelado quiso transmitir su cariño y el de toda la Obra a los que han sufrido, e invitar a todos a perdonar, a colaborar para restablecer la unidad del país, y eliminar todo lo que pueda parecerse a rencores o resentimientos.

En la capital, Mons. Echevarría saludó en primer lugar al Arzobispo de Abidján, y luego tuvo dos encuentros: el primero con varios cientos estudiantes y el segundo con más de mil quinientas personas, padres y madres de familia.

El encuentro de Yamoussoukro reunió a varios cientos de personas.

En un ambiente lleno de alegría, se abordaron temas como el perdón, el testimonio de vida cristiana, la oración y la frecuencia de sacramentos. La moda, la familia y la educación de los hijos fueron también objeto de preguntas por parte de los asistentes y de palabras de ánimo por parte del Prelado.

Insistió también en la responsabilidad de todos por colaborar en el desarrollo del país, por contribuir a la solución de los problemas sociales y económicos que padecen sobre todo las familias menos afortunadas.

Una pregunta de Madame Adèle N’Douba, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Abidján, fue la ocasión para que el Prelado volviese sobre el tema de la reconciliación:

Una estudiante universitaria hace una pregunta. El Prelado se reunió en dos ocasiones con estudiantes del país.

“¡Siempre queriéndonos! Hijos míos, aquí en Costa de Marfil, tenéis que vivir perdonándoos. San Josemaria, que era un santo que se hizo santo a través de la lucha de cada día, nos decía: Yo no he tenido que aprender a perdonar porque el Señor me ha enseñado a querer. Pues si queréis de verdad, si queréis a todos los Ivorianos, si os queréis en las familias, si os queréis entre vecinos, no tendréis problemas para perdonar porque veréis un alma de una hermana, de un hermano, a quien hay que ayudar y a quien hay que facilitar que pueda cumplir con sus deberes.

¡Adelante, hijos míos! El Señor os ha abierto un panorama para que viváis como hizo Jesucristo, que fue a la Cruz para perdonarnos. Que vosotros también os sacrifiquéis para perdonar y para ayudar a la gente con cariño a que rectifiquen la vida y a que reconstruyáis todos hacia arriba este gran país de Costa de Marfil”.

“¡Adelante, hijos míos! El Señor os ha abierto un panorama para que viváis como hizo Jesucristo, que fue a la Cruz para perdonarnos”.
En Yamoussoukro, el domingo 10, el Prelado tuvo también varias reuniones con diversos grupos de personas. Por la tarde, en una sala de un hotel de la ciudad, más de setecientas personas le acogieron con cariño y agradecimiento: por haber venido a Costa de Marfil y por sus desvelos durante los meses de crisis.

Así lo expresó la Dra. Philomène Agoussi:

“Gracias, Padre, porque usted es Padre. Durante la guerra usted nos llamaba todos los días para animarnos. Además de esta prueba de solicitud, ha ignorado su edad y nuestro clima para venir a reconfortarnos.

No sabe usted el bien que nos hace su viaje a todos nosotros, en esta situación de crisis político-social y en muchos casos una crisis también de fe. Su presencia nos permite comprobar que, a pesar de las dificultades, no podemos cambiar nuestra fe, la filiación divina, y la vida eterna por un plato de lentejas, un bien temporal”.

Visita al Centro Médico Walé, que el año pasado atendió a 21.000 personas, 2.000 de ellos enfermos de Sida.

Varias de las preguntas de los asistentes dieron pie al Prelado para volver sobre el tema del perdón:

“Me da mucha alegría lo que me has dicho: que seamos mujeres y hombres de paz, mujeres y hombres de perdón. Pienso que, si habéis leído el Evangelio se ve que los apóstoles, los doce primeros, que no tenían mucha formación, como nos puede ocurrir a nosotros, le dicen al Señor, a Jesucristo, “enséñanos a rezar”. Y les dice: “Cuando recéis, decid: Padre nuestro que estás en el cielo, Y les va diciendo el Padrenuestro.

Y en el Padrenuestro, pensadlo bien, ¿qué se dice? Perdónanos, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No habéis estado solos en estos meses en que ha habido un conflicto. Os hemos acompañado.

Yo he querido estar… Si hubiese podido venir físicamente, hubiese venido para estar con vosotros, para deciros “¡Quereos! ¡Sed mujeres y hombres de paz!” Y ahora os digo: Sed mujeres y hombres de perdón. Porque así obedecemos al Señor, que nos ha dicho que perdonemos de la misma manera que Él nos perdona”. 
El Prelado animó a muchas mujeres a hacer “apostolado del matrimonio”.

Al día siguiente el Prelado visitó el Centre Médico-Social Walé, promovido por fieles de la Prelatura, con varios Cooperadores y amigos, con el objetivo de colaborar a la solución de los graves problemas de acceso a la sanidad que padecen las clases menos favorecidas de la población.

Después de saludar al Obispo de Yamoussoukro regresó a Abidján. El martes por la mañana visitó el dispensario anejo a una casa de retiros espirituales y convivencia, situada en la aldea de M’Batto-Bouaké, a unos 30 km. de Abidján.

El Prelado pudo comprobar la expansión de los apostolados promovidos por los fieles de la Prelatura y amigos desde su última visita, realizada en 1997.

Junto con las actividades de promoción social que pudo visitar (Walé, Ilomba y la escuela de formación profesional Yaraní), pudo informarse sobre los proyectos dirigidos a futuros protagonistas del desarrollo del país: la Universidad des Lagunas y el MDE, una escuela de negocios que organiza, con la colaboración del IESE de Barcelona, cursos de management para directivos de empresas.

Sentir la fraternidad de Cristo – Camino n.31


Camino 31. Egoísta. -Tú, siempre a “lo tuyo”. -Pareces incapaz de sentir la fraternidad de Cristo: en los demás, no ves hermanos; ves peldaños. Presiento tu fracaso rotundo. -Y, cuando estés hundido, querrás que vivan contigo la caridad que ahora no quieres vivir.
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EDICIÓN CRÍTICA

El punto es de la misma época que el anterior y con semejantes características documentales. Es una ficha, procedente también de los «subproductos» de papel viejo que aportaba Francisco Botella.

Escrita de un golpe y sin la menor variante en el texto. La idea de fondo es de mucha importancia en la predicación de San Josemaría, que insistía constantemente en ella porque observaba entre los cristianos un déficit notable de esa fraternidad –la «fraternidad de Cristo»–, que asume en su seno, a la vez que la trasciende, a la «fraternité» de 1789 y a la moderna «solidaridad».

Las distintas formas de egoísmo y de «arribismo» eran fustigadas una vez y otra por San Josemaría. Tal vez esté detrás de este punto una meditación en la Legación de Honduras, de la que son estas palabras:

«Jesús no tolera a los que se apoyan en la fe para lograr un medro personal. Y nosotros, ¿no hemos de imitar su conducta en lo que atañe a nuestro camino, a nuestra vocación cristiana? Lo repetiremos: no se transige, no se ha de transigir nunca con los que quieran utilizar la Obra como peldaño» [1].

[1] Predicación en la Legación de Honduras de Madrid, «La santa intransigencia», 12-V-1937, pg 61; VIII.