También es salud mental – Camino y el espíritu del Opus Dei (n.14)

CAMINO – Carácter – Punto 14
No pierdas tus energías y tu tiempo, que son de Dios, apedreando los perros que te ladren en el camino.
Desprécialos.
———
EDICIÓN CRÍTICA
Original en el Cuaderno VI, nº 834. Fecha: «Vísperas de la Dedicación del Arcángel S. Miguel: 28-IX-932». Así escribe San Josemaría al comenzar una larga sentada sobre su Cuaderno de Apuntes, en el que se encuentra –junto a otros seis [1]– este p/14 con la siguiente redacción:

«No pierdas tus energías y tu tiempo, apedreando a los perros que te ladren. Desprécialos».

Como se ve, al escribir el borrador para el velógrafo añadió estas precisiones: «que son de Dios» y «en el camino».

«Apedrear los perros que ladran en el camino». Es una expresión que viene de los clásicos, que la emplearon en el mismo sentido [2]. Despreciar significa aquí «no prestar atención», «seguir adelante». Es una exhortación a «cabalgar» decididamente, a seguir el camino que Jesús nos traza, sin dejarnos detener por las incomprensiones, que son inevitables. Esa «cabalgada» aparecerá de nuevo en la predicación en la Legación de Honduras en Madrid:

«Aún puede haber otro obstáculo para mi labor, para la labor de la Obra: la falta de comprensión y cordialidad por parte de personas buenas e influyentes. Es un inconveniente con el que es preciso contar. Hasta ahora no vino con fuerza, pero puede llegar impetuosa esta prueba: que quienes debieran comprender y ayudar como hermanos a los que trabajamos por Cristo, se opongan abierta o encubiertamente a nuestra labor. ¿Y entonces?

Entonces, cuando el Señor consienta esta otra cruz, la contradicción de los buenos, haré oídos de mercader; porque, si estoy seguro de la Voluntad de Dios, ¿qué me pueden importar las críticas humanas, aunque procedan de personas muy calificadas? ¿Ladran?; señal de que cabalgamos» [3].

Lo cual es perfectamente compatible con el bíblico «dar razón, a quien os la pida, de la esperanza que hay en vosotros» (1 P 3, 15). La doctrina de este punto se repetirá en distintos tonos a lo largo del libro: vid lo puntos 479 y 650 y, sobre todo,el punto 688 con su comentario

[1] Son: 452, 132, 225, 450, 943, 14, 960.

[2] San Juan de Ávila:

«El cuarto documento sea que asiente en su corazón muy fijo que, si al cielo quiere ir, que ha de pasar muchos trabajos y que ha de ser escarnecido y perseguido de muchos […] : que no se le haga nueva una cosa tan cierta a todos los que sirven a Dios, sino mire a Cristo nuestro Redentor y a todos los santos que fueron por aquí, y baje la cabeza sin alboroto ninguno, dejando los perros que ladren cuanto quieran»

(Reglas de espíritu, 1: Breve regla de vida cristiana; BAC 324, 1971, pg 489, lín 35-47; subrayados míos).

[3] Predicación de San Josemaría en la Legación de Honduras, en Madrid «Fiel en lo poco», 6-VII-1937, pg 189; XXX; la cursiva es del original.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *