El Papa cumplirá dos deseos con su visita a Galicia

Con su visita del próximo fin de semana a España, Benedicto XVI verá cumplidos dos deseos que albergaba desde hacía tiempo: peregrinar a Santiago de Compostela y poder contemplar in situ el templo de la Sagrada Familia de Gaudí.
Lo explicó el responsable de la estructura informativa para el viaje y director de la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Española, Isidro Catela, este martes en un desayuno de prensa informativo en Madrid.
Benedicto XVI visitará por primera vez estas dos ciudades españolas. El Papa había querido ir anteriormente tanto a Santiago de Compostela, con su hermano, como a la Sagrada Familia de Barcelona, pero finalmente no le había sido posible hasta ahora.
Por otra parte, Catela destacó que el Pontífice admira a Gaudí y su obra, y explicó que tras la dedicación del templo de este arquitecto, el 7 de noviembre, ya podrá celebrarse culto público en la nave central de la Sagrada Familia.
En Barcelona, además, Benedicto XVI quiere transmitir también un mensaje de amor y de defensa de la dignidad de toda vida humana, con su visita a la sede central de la obra benéfico-social del Niño Dios, destacó. Continuar leyendo “El Papa cumplirá dos deseos con su visita a Galicia”

Benedicto XVI publicará un libro-entrevista con el periodista alemán Seewald

“La publicación será en breve, y está prevista que sea en italiano y alemán, aunque será posible su traducción a otros idiomas”, explicó el periodista…

Ciudad del Vaticano. (EFE).- Las largas conversaciones sobre diversas cuestiones que el papa Benedicto XVI tuvo durante este verano con el periodista alemán Peter Seewald serán recogidas en un libro que saldrá a finales de año, según informó hoy el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

Lombardi explicó que del 26 al 31 de julio, mientras se encontraba en su residencia veraniega de Castel Gandolfo (cerca de Roma), Benedicto XVI “concedió al periodista alemán Peter Seewald una serie de entrevistas, respondiendo a sus preguntas sobre varios argumentos”. El periodista alemán ya había entrevistado al Papa cuando éste era cardenal y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y de estas conversaciones nacieron dos libros.
“La publicación del volumen será en breve, antes de final del año, y está prevista que sea en italiano y alemán, aunque será posible su traducción a otros idiomas”, añadió Lombardi. Cuando era cardenal, el papa Ratzinger ya publicó tres libros-entrevistas.
El primero en 1985 “Rapporto sulla fede” (Informe sobre la fe), fruto de las conversaciones con el periodista italiano Vittorio Messori, mientras que de las entrevistas con Seewald se publicó “Il sale della terra. Cristianesimo e Chiesa cattolica nel XXI secolo” (La sal de la tierra. Cristianismo e Iglesia católica en el Siglo XXI (1997) y “Dio é il mondo” (Dios y el mundo) (2001).
También se espera que, según los medios de comunicación italianos, salga en marzo del próximo año el segundo volumen del libro del Papa sobre Jesús de Nazaret, dedicado a la Pasión, Muerte y Resurrección. El primer libro sobre Jesús, dividido en dos volúmenes, se publicó en 2006.

El evangelio produce hechos que cambian la vida

ÁNGELUS DEL PAPA BENEDICTO XVI
Palacio Apostólico de Castelgandolfo
Domingo 8 de Agosto del 2010

“Queridos hermanos y hermanas:
En el evangelio de este domingo, prosigue el discurso de Jesús a los discípulos sobre el valor de la persona a los ojos de Dios y sobre la inutilidad de las preocupaciones terrenas. No se trata de un elogio al desinterés. De hecho escuchando la invitación de Jesús, “No temáispequeño rebaño, porque es decisión de vuestro Padre reinar sobre vosotros” (Lc 12,32), nuestro corazón se abre a una esperanza que ilumina y anima la existencia concreta: tenemos la certeza de que el Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que podemos saber sino una comunicación que produce hechos que cambian la vida. La puerta obscura del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene esperanza vive diversamente; porque le ha sido dada una vida nueva (Enc. Spe Salvi, 2). Como leíamos en la Carta a los Hebreos en la Liturgia de hoy, abramos nuestro corazón confiando en la esperanza que Dios nos ha dado: la promesa de una tierra y de una “descendencia numerosa” y parte sin saber donde ir, confidando solo in Dios (cfr 11,8-12). Jesús en el Evangelio de hoy através de tres parábolas ilustra como la espera en el cumplimiento de la beata esperanza debe empujar aún más a una vida intensa, llena de buenas obras: Vende lo que poseas y dalo en limosna; haceos bolsas que no se gastan, un tesoro seguro en los cielos, donde el ladrón no llega ni la polilla consume (Lc 12,33). Es una invitación a usar las cosas sin egoísmo, sin sed de posesión o de dominio, siguiendo la lógica de Dios, que es la lógica de la atención por el otro, la lógica del amor: como escribe sintéticamente Romano Guardini, en la forma de una relación: a partir de Dios, en vista de Dios (Accettare se stessi, Brescia 1992, 44).

A tal propósito, deseo resaltar a algunos Santos que celebraremos esta semana y que edificarons sus propias vidas a partir de Dios y en vista de Dios. Hoy recordamos a Santo Domingo de Guzmán fundador, en el siglo XIII, de la Orden Dominica, que tuvo la misión de instruir a la sociedad de su tiempo sobre la verdadera fe, preparándose con el estuio y la oración. En la misma época Santa Clara de Asís – a quien festejaremos el miércoles – prosiguiendo la obra franciscana, fundó la Orden de las Clarisas. Recordaremos el 10 de agosto al Santo diácono Lorenzo, mártir del siglo III, cuyas reliquias son veneradas en Roma en la Basílica de San Lorenzo extra muros. Por último, conmemoraremos a dos mártires del siglo XX, que compartieron el mismo destino en Auschwitz. El 9 de agosto recordaremos a la santa carmelitana Teresa Benedicta de la Cruz, Edith Stein, y el 14 de agosto al sacerdote franciscano San Maximiliano Maria Kolbe, fundador de la Milicia de María Inmaculada. Ambos atravesaron el oscuro tiempo de la Segunda Guerra Mundial, sin perder nunca de vista la esperanza, el Dios de la vida y del amor.

Confiamos apoyándonos en el seno materno de la Virgen María, Reina de los Santos que amorosamente comparte nuestro peregrinaje. A Ella dirijimos nuestra oración.

Fuente: opusdeiblogs, aprendiendo a vivir (Kristin)

Biografía del Papa Benedicto XVI

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El cardenal Joseph Ratzinger, Papa Benedicto XVI, nació en Marktl am Inn, diócesis de Passau (Alemania), el 16 de abril de 1927 (Sábado Santo), y fue bautizado ese mismo día. Su padre, comisario de la gendarmería, provenía de una antigua familia de agricultores de la Baja Baviera, de condiciones económicas más bien modestas. Su madre era hija de artesanos de Rimsting, en el lago Chiem, y antes de casarse trabajó de cocinera en varios hoteles.

Pasó su infancia y su adolescencia en Traunstein, una pequeña localidad cerca de la frontera con Austria, a treinta kilómetros de Salzburgo. En ese marco, que él mismo ha definido “mozartiano”, recibió su formación cristiana, humana y cultural.

El período de su juventud no fue fácil. La fe y la educación de su familia lo preparó para afrontar la dura experiencia de aquellos tiempos en los que el régimen nazi mantenía un clima de fuerte hostilidad contra la Iglesia católica. El joven Joseph vio como los nazis golpeaban al párroco antes de la celebración de la Santa Misa.

Precisamente en esa compleja situación, descubrió la belleza y la verdad de la fe en Cristo; para ello fue fundamental la actitud de su familia, que siempre dio un claro testimonio de bondad y esperanza, con una arraigada pertenencia a la Iglesia.

En los últimos meses de la segunda guerra mundial fue enrolado en los servicios auxiliares antiaéreos.

De 1946 a 1951 estudió filosofía y teología en la Escuela superior de filosofía y teología de Freising y en la universidad de Munich, en Baviera.

Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de junio de 1951.

Un año después, inició su actividad como profesor en la Escuela superior de Freising.

En el año 1953 se doctoró en teología con la tesis: “Pueblo y casa de Dios en la doctrina de la Iglesia en san Agustín”. Cuatro años más tarde, bajo la dirección del conocido profesor de teología fundamental Gottlieb Söhngen, obtuvo la habilitación para la enseñanza con una disertación sobre: “La teología de la historia de san Buenaventura”.

Tras ejercer como profesor de teología dogmática y fundamental en la Escuela superior de filosofía y teología de Freising, prosiguió su actividad docente en Bona, de 1959 a 1963; en Muñiste, de 1963 a 1966; y en Tubinga, de 1966 a 1969. En este último año pasó a ser catedrático de dogmática e historia del dogma en la Universidad de Ratisbona, donde ocupó también el cargo de vicerrector de la Universidad.

De 1962 a 1965 hizo notables aportaciones al Concilio Vaticano II como “experto”; asistió como teólogo consultor del cardenal Joseph Frings, arzobispo de Colonia.

Su intensa actividad científica lo llevó a desempeñar importantes cargos al servicio de la Conferencia Episcopal Alemana y de la Comisión Teológica Internacional.

En 1972, juntamente con Hans Urs von Balthasar, Henri de Lubac y otros grandes teólogos, fundó la revista de teología “Communio”.

El 25 de marzo de 1977, el Papa Pablo VI lo nombró arzobispo de Munich y Freising. El 28 de mayo recibió la Ordenación episcopal. Fue el primer sacerdote diocesano, después de 80 años, que asumió el gobierno pastoral de la gran archidiócesis bávara. Escogió como lema episcopal: “Colaborador. de la verdad” y él mismo lo explicó: “Por un lado, me parecía que expresaba la relación entre mi tarea previa como profesor y mi nueva misión. Aunque de diferentes modos, lo que estaba y seguía estando en juego era seguir la verdad, estar a su servicio. Y, por otro, escogí este lema porque en el mundo de hoy el tema de la verdad es acallado casi totalmente; pues se presenta como algo demasiado grande para el hombre y, sin embargo, si falta la verdad todo se desmorona”.

Pablo VI lo creó cardenal, con el título presbiteral de “Nuestra Señora de la Consolación en el Tiburtino”, en el consistorio del 27 de junio del mismo año.

En 1978, el Cardenal Ratzinger participó en el Cónclave, celebrado del 25 al 26 de agosto, que eligió a Juan Pablo I, el cual lo nombró su Enviado Especial al III Congreso mariológico internacional, que tuvo lugar en Guayaquil (Ecuador), del 16 al 24 de septiembre. En el mes de octubre del mismo año, participó también en el Cónclave que eligió a Juan Pablo II.

Fue Relator en la V Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos, de 1980, sobre el tema: “Misión de la familia cristiana en el mundo contemporáneo”, y Presidente delegado de la VI Asamblea general ordinaria, de 1983, sobre “La reconciliación y la penitencia en la misión de la Iglesia”.

Juan Pablo II lo nombró Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional, el 25 de noviembre de 1981. El 15 de febrero de 1982 renunció al gobierno pastoral de la archidiócesis de Munich y Freising El 5 de abril de 1993, lo elevó al Orden de los Obispos, asignándole la sede suburbicaria de Velletri-Segni.

Fue Presidente de la Comisión para la preparación del Catecismo de la Iglesia católica, que, después de seis años de trabajo (1986-1992), presentó al Papa el nuevo Catecismo.

Juan Pablo II, el 6 de noviembre de 1998, aprobó la elección del cardenal Ratzinger como Vicedecano del Colegio cardenalicio, realizada por los Cardenales del Orden de los Obispos. Y el 30 de noviembre de 2002, aprobó su elección como Decano; con dicho cargo le fue asignada, además, la sede suburbicaria de Ostia.

En 1999 fue Enviado Especial del Papa a las celebraciones con ocasión del XII centenario de la creación de la diócesis de Paderborn, Alemania, que tuvieron lugar el 3 de enero.

Desde el 13 de noviembre de 2000 fue Académico honorario de la Academia Pontificia de las Ciencias.

En la Curia romana, fue miembro del Consejo de la Secretaria de Estado para las Relaciones con los Estados; de las Congregaciones para las Iglesias Orientales, para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, para los Obispos, para la Evangelización de los Pueblos, para la Educación Católica, para el Clero y para las Causas de los Santos; de los Consejos pontificios para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y para la Cultura; del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica; y de las Comisiones pontificias para América Latina, “Ecclesia Dei”, para la Interpretación auténtica del Código de Derecho Canónico y para la Revisión del Código de Derecho Canónico Oriental.

Entre sus numerosas publicaciones ocupa un lugar destacado el libro: “Introducción al Cristianismo”, recopilación de lecciones universitarias publicadas en 1968 sobre la profesión de fe apostólica; “Palabra en la Iglesia” (1973), antología de ensayos, predicaciones y reflexiones dedicadas a la pastoral.

Tuvo gran resonancia el discurso que pronunció ante la Academia bávara sobre el tema “¿Por qué sigo aún en la Iglesia?”, en el que, con
su habitual claridad, afirmó: “Sólo en la Iglesia es posible ser cristiano y no al margen de la Iglesia”.

Sus publicaciones fueron abundantes a lo largo de los años, constituyendo un punto de referencia para muchas personas, especialmente para los que querían profundizar en el estudio de la teología. En 1985 publicó el libro-entrevista “Informe sobre la fe” y, en 1996 “La sal de la tierra”. Asimismo, con ocasión de su 70° cumpleaños, se publicó el libro: “En la escuela de la verdad”, en el que varios autores ilustran diversos aspectos de su personalidad y de su obra.

Ha recibido numerosos doctorados “honoris causa”: por el College of St. Thomas in St. Paul (Minnesota, Estados Unidos), en 1984; por la Universidad católica de Eichstätt (Alemania) en 1985; por la Universidad católica de Lima (Perú), en 1986; por la Universidad católica de Lublin (Polonia), en 1988; por la Universidad de Navarra (Pamplona, España), en 1998; por la Libre Universidad María Santísima Asunta (LUMSA) (Roma), en 1999; por la Facultad de teología de la Universidad de Wroclaw (Polonia), en 2000.