>[Opus Dei] Moda

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  • A. La moda y sus fines.
  • B. La moda como adorno. La moda y la moral.
  • C. Los uniformes.
  • D. La moda y la mujer.

A. LA MODA Y SUS FINES

1. ¿Qué es la moda? La moda expresa lo actual, lo moderno, lo que se lleva. Esto se aplica en muchos terrenos pero sobre todo en la vestimenta, que es el aspecto que aquí consideramos.

2. ¿Cualquier moda significa un progreso? Lo moderno no es un progreso por el simple hecho de ser novedoso. Será progreso si introduce una mejora real. Así, un vestido será bueno si favorece los fines que debe cumplir.

3. ¿Qué misión tienen los vestidos? Se aprecian tres grandes fines:

  • Un fin práctico. Por ejemplo, de comodidad, de abrigo en climas fríos, de protección para trabajos en ambientes más o menos agresivos, etc.
  • Un fin de moral pública para respetar la intimidad de los demás y no provocar malos deseos en su corazón. Es un aspecto ético de la moda. Se trata de que la ropa sea acorde a la dignidad humana.
  • Un fin ornamental o de adorno que mejora esa dignidad.

4. ¿Cómo reconocer un buen diseño de moda? Un diseño de calidad tendrá en cuenta los tres fines anteriores. Podemos añadir unos detalles:

  • En el acierto de una moda influye mucho el estilo de quien la viste, pero un buen diseño irá bien a cualquiera, aunque sea persona poco agraciada.
  • Un buen diseñador no necesita acudir al sexo para captar la atención. Si en una moda lo primero que se observa es sexo, estamos ante un diseño escaso de ideas y de originalidad.
  • Un buen diseño de moda no llama mucho la atención. No es rompedor. Lo difícil y a la vez genial en un diseñador es lograr que algo discreto sea al mismo tiempo admirado.

5. ¿Qué ropa elegir? Intervienen muchos factores. Por ejemplo, el precio, la calidad, la moda, la combinación de colores, los gustos personales, etc. Conviene asegurarse de que la ropa elegida es acorde con los tres fines:

  • Respecto al fin práctico, puede uno preguntarse: ¿esta ropa, me será útil?, ¿para qué la necesito? La respuesta puede ser algo así: quiero que me abrigue, quiero que sea cómoda, la quiero para excursiones…
  • Desde el punto de vista ético, convendrá fijarse si es una ropa para una mujer o para una hembra; para un varón o un macho. ¿Esa ropa es acorde con la dignidad humana? ¿Eleva los pensamientos humanos, o los rebaja?
  • Como adorno, uno se fijará en si la ropa le sienta bien, si mejora su aspecto, etc. ¿Esta prenda qué destaca?

A continuación vemos más detalles que mejoran la moda.

B. LA MODA COMO ADORNO

1. ¿Cómo mejorar en el fin ornamental? Lo principal de una persona es su alma. Así, el adorno corporal mejora la dignidad humana si hace destacar las cualidades espirituales. Por ejemplo, las modas pueden dirigir la atención hacia distintas zonas del cuerpo, y el diseño será más acertado si orienta las miradas hacia lo más noble, como la cabeza, los ojos, la cara -“espejo del alma”-. Al mismo tiempo conviene moderar el adorno, no sea que oculte a la persona.

2. ¿No es más sincero y natural vestir de cualquier manera? Quizá por esta idea en algunos ambientes se pone el máximo cuidado en ofrecer una imagen descuidada. No hay mayor sinceridad en esto. Simplemente es una moda más; una moda descuidada o “deshabillée”.

3. ¿Y si uno es zafio y grosero? La caridad, la convivencia y la buena educación invitan a dominar estas tendencias en la moda y en la vida. La verdadera sinceridad reconoce los defectos como defectos y procura corregirlos. Dejarse llevar por ellos no es sinceridad sino debilidad.

LA MODA Y LA MORALIDAD

1. ¿Por qué es necesario cuidar el fin de moralidad pública? Es bien sabido que la visión de los aspectos secundarios de la sexualidad provoca en las personas una atracción. Con el pecado original, esta inclinación se ha desordenado y puede llevar a conductas y pensamientos infrahumanos, como desear usar del sexo con cualquiera. De ahí que una misión del vestido sea cubrir los aspectos sexuales propios con el fin de respetar el corazón de los demás.

2. ¿Se trata de cubrirse por entero? No exageremos. Se trata de vestir correctamente, evitando modas provocativas.

3. ¿Conviene evitar la ropa escasa o muy ajustada? Exactamente. Ese tipo de vestido es una tentación y falta de respeto hacia el prójimo. También deteriora la propia dignidad, pues una persona que viste así ofrece una imagen de promocionar su sexo, en lugar de destacar su talento, su inteligencia, o su belleza.

4. ¿Una moda provocativa facilita captar novios? Una moda así llama la atención, pero causa varios problemas:

  • Dirige la atención a la zona del cuerpo que se muestra, y la desvía de la persona. La mujer y el cariño a ella desaparecen y sólo se piensa en lo que se ve.
  • La mujer ofrece una imagen vulgar de sí misma, que atraerá a hombres burdos y vulgares.
  • El tipo de novio que se capta no suele querer casarse, sino que busca sexo, y por esto es captado cuando sexo se le ofrece. No se consigue un noviazgo estable.

5. ¿No puede uno vestir como le dé la gana? Desde luego cada uno vestirá como quiera, pero esto no significa que vista correctamente. Será buena la moda que mejore los tres fines mencionados. (Puede verse el tema de la libertad).

C. LOS UNIFORMES

1. ¿Un vestido sólo tiene esos tres fines? Hay otros fines que normalmente se pueden englobar en alguno de los anteriores, aunque a veces destacan más. Por ejemplo, los uniformes son una vestimenta especial con fines característicos.

2. ¿Qué fines adicionales tienen los uniformes? Además de los fines propios de cualquier vestido, los uniformes pueden intentar:

  • Unir a los miembros de un conjunto, distinguiéndolos de otros. Por ejemplo, la ropa deportiva o militar.
  • Señalar una disposición personal de servicio público. Por ejemplo, los empleados de grandes almacenes suelen vestir de un modo determinado para que los clientes puedan encontrarlos con más facilidad.
  • Favorecer una actitud en los demás. Por ejemplo, ver el uniforme de un policía invita a no cometer delitos; ver el uniforme blanco de una enfermera o un doctor ayuda a confiar en ellos el cuidado de la salud; ver el hábito de una religiosa recuerda a Dios, etc.

D. LA MODA Y LA MUJER
(Carta que Martha envía desde Mexico)

El modo de vestirse de una mujer refleja parte de su “yo profundo”, de su interioridad. Cuando la mujer se viste, descubre su alma.

Te invito a no ceder ante la presión del ambiente. ¿Te animas a mejorar la moda y las costumbres? El modo de hablar, de vestir, de moverse, tiene mucho que ver con lo que llevamos dentro. Con frecuencia la moda nos hace masa, y así está planeado por los poderosos de la tierra. Tú puedes ser una mujer noblemente rebelde, de una pieza. Si las mujeres saben custodiar su alma y su cuerpo, no serán una más: serán mujeres que saben distinguirse por su elegancia, por ser femeninas.

Somos diferentes al varón. La mujer debe conocer la diferencia natural de percepción del hombre, distinta de la percepción de la mujer. Debe conocer muy bien la diferencia entre ser usada (mujer-objeto: “qué buena estás”) y ser amada (“qué guapa eres”). La mujer tiene habilidad, arte y condiciones para emplear la moda como medio de limpieza en la sociedad. ¿Te animas?

La intimidad corporal en la moda actual está desprotegida: deja ver demasiado del cuerpo. Un vestido que subraya el sexo contribuye a encubrir el valor de la persona y a resaltarla como objeto de placer. El desafío es ir contra corriente, para eso tenemos que cuidar el pudor.

¿Qué es el pudor? El pudor es la inclinación natural a cubrir el cuerpo para protegerlo de las miradas morbosas. Nos hace más dignas, más dueñas de nosotras mismas. La falta de pudor consiste en llevar la ropa ajustada, la falda corta, usar escotes que dejan ver más de la cuenta; a veces la mirada se va a la cintura –al ombligo- en vez de irse a los ojos, y eso no nos hace felices.

La mujer con pudor llegará a ser más dueña de sí. El pudor es la inclinación a mantener oculto lo que no debe ser mostrado, a callar lo que no debe ser dicho. Una desnudez es impúdica cuando no es de nadie y al mismo tiempo es de todos: disponible para quien la quiera. Quien no siente necesidad de ser pudoroso, carece de intimidad, y vive en la frivolidad.

¡Tú vales mucho, mucho! Más de lo que piensas, aunque tengas algún defecto. ¡Vales mucho! Procura que te traten como lo que eres: una gran persona.




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