>[Opus Dei] Dolor

>1. Consuelos ante el dolor.
    a) A todos les toca sufrir. Es propio de la condición humana limitada. Resignación por tanto, y no agravar la pena dando vueltas al motivo.
    b) El dolor tiene aspectos positivos.
2. Efectos positivos del dolor (no suprimen el sufrimiento, pero lo hacen más llevadero pues le proporcionan mayor sentido):

  • Libera al hombre de muchos caprichos que ya no puede permitirse.
  • Proporciona realismo protegiendo de la insensatez y superficialidad: esta vida no es un juego de niños.
  • Eleva la mirada de esta tierra y ayuda a buscar la verdadera felicidad en la vida eterna.
  • Recuerda nuestra limitación favoreciendo la humildad: no somos dioses sino criaturas.
  • La voluntad se fortalece en las dificultades. El hombre adquiere firmeza, madurez.

3. Un ejemplo.- Imaginemos dos jóvenes. Uno, rico, ha pasado por la vida entre algodones. Hijo de papá, ha tenido de todo sin esforzarse. Apenas ha sufrido en la vida. ¿Cómo intuimos su modo de ser?: caprichoso, flojo, sólo piensa en divertirse. Jijí. Jajá.
    Pensemos ahora en otro joven que haya tenido que sufrir en la vida. Por ejemplo, uno que a la vez que estudiaba haya tenido que trabajar para ayudar a su madre viuda. ¿Cómo nos imaginamos su carácter? Probablemente haya adquirido una recia madurez y sea firme, tenaz, acostumbrado a la responsabilidad.
    No siempre serán así las cosas, pero la imaginación nos ayuda a comprobar que de algún modo el sufrimiento sienta bien al hombre. 4. Efectos sobrenaturales del dolor (proporcionan al sufrimiento un sentido más elevado y duradero):

  • Fomenta la oración, porque normalmente se acude más a Dios en los momentos difíciles.
  • Contribuye a purificar el alma pues sirve como penitencia por nuestros pecados. Quita tiempo de purgatorio.
  • Nos une con Cristo, que murió en la cruz. Como la cruz fue central en la vida del Señor, también el sufrimiento es esencial para quien desea imitarle. (“El que no toma su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo”).
  • Muestra nuestro amor a Dios, pues contribuye a aliviar el peso de la Cruz.
  • Es imprescindible para la eficacia apostólica, como sucedió con Jesucristo: “si el grano de trigo no cae a tierra y muere no da fruto”.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.