La moda que favorece a la mujer

Magdalena Elton, junto a un grupo de profesionales, creó Versátima, una corporación preocupada de la ropa femenina. Inspirada en el interés de San Josemaría por que las mujeres influyan en la vestimenta que se lleva, esta diseñadora cree en el valor de la elegancia como carta de presentación.
A la hora de definir la elegancia, Magdalena Elton, diseñadora y asesora de imagen de Color Me Beautiful, empresa internacional con sede en Londres, señala que es una virtud que potencia lo mejor de una mujer. Un trabajo diario que requiere esfuerzo continuo, que se aprende y se educa. Una tarea importante porque hoy “somos vistos antes de ser escuchados”.

Opus Dei - Magdalena Elton, diseñadora y asesora de imagen: “La elegancia requiere esfuerzo continuo, se aprende y se educa. Es una tarea importante porque hoy somos vistos antes de ser escuchados”.

Magdalena Elton, diseñadora y asesora de imagen: “La elegancia requiere esfuerzo continuo, se aprende y se educa. Es una tarea importante porque hoy somos vistos antes de ser escuchados”.

El tema de lo que se lleva puede parecer frívolo, pero para Magdalena no lo es. Por eso, junto a un grupo de profesionales, creó Versátima. Una agrupación formada para influir en el mundo de la moda, pero no desde la perspectiva de la tendencia de la temporada, sino que en el actuar y el vestir, como una ayuda a la imagen personal de la mujer. “Con el fin de lograr estos objetivos, estudiamos historia de la moda y antropología, y a partir de esos fundamentos hemos elaborado propuestas que van desde describir las diferentes tipologías de las personas y del cuerpo hasta dar estrategias para organizar un vestuario básico y maquillaje, todo apuntando a que transmitan la personalidad propia de cada mujer.”

Para concretar el trabajo, Versátima ha ofrecido charlas y seminarios en distintas asociaciones de mujeres, municipalidades y centros culturales, exponiendo temas como la moda y el trabajo, participando de programas radiales y colaborando en revistas de moda.

“Otra área a la que nos dedicamos –señala Magdalena– es la asesoría del color individual y de maquillaje, que consiste en sesiones personales en las que a través de un test determinamos cuáles gamas y qué intensidades de colores quedan bien”. Material que, a juicio de la diseñadora, sirve de pauta para tener en cuenta al momento de comprar, ya que cada una podrá adquirir ropa y accesorios que combinen mejor entre sí y hagan ver a la mujer más distinguida y atractiva.

“Para difundir estas asesorías personales, se organizan reuniones de diez mujeres en que explicamos la importancia de la armonía entre el cuerpo y el color, mientras las asistentes preguntan sus dudas, que van desde cómo darle color al vestuario, la manera de aplicar bien el maquillaje, hasta cómo influir en la moda de sus hijas adolescentes.”

Opus Dei - “La asesoría del color individual y de maquillaje consiste en sesiones personales, en las que a través de un test determinamos cuáles gamas y qué intensidades de colores quedan bien”.

“La asesoría del color individual y de maquillaje consiste en sesiones personales, en las que a través de un test determinamos cuáles gamas y qué intensidades de colores quedan bien”.

“En estas actividades siempre hemos tenido público”, asegura Magdalena. “Creo que es un tema que a la mujer siempre le interesa, porque es práctico e influye directamente sobre ella al entregarle una gran seguridad”.

La diseñadora cuenta que, en referencia a la moda, “San Josemaría nos decía a los miembros del Opus Dei que ojalá influyéramos en este aspecto tan clave de la sociedad, porque, como solía repetir en muchos encuentros con matrimonios, una mujer compuesta saca al hombre de otra puerta. Me parece clave esta frase, porque también indica que la moda es un servicio a los demás cuyo objetivo es agradar, con personalidad y sin hacer cosas raras.”

Añade que la moda puede ser un ámbito de apostolado, ya que el espíritu del Opus Dei quiere ayudar a las personas a vivir la unidad de vida, y en el caso de la moda significa que no sólo basta ser, sino que también hay que parecer. “Unidad de vida implica meter a Dios en todas las áreas de la existencia: profesional, familiar y social. Además del aspecto estético, hay otras virtudes que están implícitas en dedicarse a la moda, como, por ejemplo, ser una persona que sabe sacar partido a las cosas, que se arregla bien sin necesidad de derrochar y lo hace para agradar a las personas que la rodean”, concluye.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *